Ni pienso nombrar a Macri
Es cierto, los últimos días me ensañé con él.
Pero he descubierto algo asombroso, que la consigna sesentista "La imaginación al poder" se quedó corta en su vuelo ideológico y, por que no decirlo, vapuleada por las huestes del PRO, que eleva la apuesta a "El realismo mágico al poder".
Porque quemar las naves a 10.000 millas de la costa es de una locura que raya la genialidad.
Porque el abismo que separa a "el niño" de "La Señora" es de 30 puntos en la encuesta más conservadora; me hago algunas preguntas:
¿Porque, si no le sale una bien quiere reivindicarse justo ahora?, ¿que pasó?, ¿se volvió como Palermo, un "optimista del gol"?
¿Durán Barba habrá cobrado por adelantado y ya tendrá la visa y los pasajes para Tombuctú?
¿Habrá conseguido vasos más petizos para la teoría del derrame?
¿A quien llevará como vice?, ¿a Biolcatti, a Miguel Del Sel o al melli Barros Eschelotto?
Estas y muchas preguntas más fluyen, pero mi imaginación es escasa, es de vuelo razante. No tengo ni su genialidad ni su caradurismo.
