DEMASDEMASIADO PROGRE PARAm MACRI

“Así como la monarquía terminó con el feudalismo y la república terminó con la monarquía, la democracia popular terminará con la democracia liberal burguesa y sus distintas evoluciones democráticas de que hacen uso las plutocracias dominantes”
Juan Domingo Perón

"EL PERONISMO NO SE APRENDE NI SE PROCLAMA, SE COMPRENDE Y SE SIENTE"
EVITA


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NO TODOS CONTENTOS

Pedorretas
A la excelente nota de Página/12 de hoy, donde se exhiben los comentarios de los referentes oficialistas respecto de la decisión de nuestra Presidenta de someterse nevamente a la voluntad popular y postularse para un nuevo mandato por cuatro años más, en un frenético zapping televisivo e internético que he realizado pasadas las 10 de la noche, me he encontrado con algunas declaraciones que bien valen la pena recopilar y reproducir para ustedes, que tal vez se fueron a la cama con la sonrisa puesta como desde hacía mucho no se les veía. 

Yo intenté dormir y un par de horas lo hice, pero se ve que algo de lo que vi o leí me cayó pesado porque aquí me ven, a las cuatro y media frente a la compu.

- Eduardo Duhalde, en una extensa, extensísima nota que dió a Rozín en C5N, faltó decir que Cristina podría no embocar la puerta de Balcarce 50, casi comparándola con de la Rua. Declaraba,"No esta preparada para gestionar, el que movia los hilos era Néstor Kirchner. No tiene la condición de gestionar", además señaló "Cristina cometió un error histórico".  A la hora de contestare algunas preguntas referidas ás bien a su posición sobre el presente pasado y futuro de la historia argentina, el candidato dejó una impronta que, quiero advertir, no es de extrañar que cualquer día de estos en que nos preguntemos que es de su vida, lo debamos ir a buscar en el Museo de iencias Naturales de La Plata, entre puntas de flecha del Cenozoico y Cretásicos esqueletos de Tyrannosaurus Rex.

- Elisa Carrió: Fue la primera voz autorizada que la señal TN sacó al aire, tal vez por ser la que durante meses nos profetizó con aire de pitonisa de feria de pueblo "Cristina no se va a animar a enfrentar la posibilidad de una derrota".  Obviamente su postura cambió y arretió con "vamos a la contienda contra el modelo de demagogia, mentira y robo". Luego advirtió que "empieza la etapa de melodrama" tras el anuncio de Cristina Kirchner. "Debo reconocer que logró engañarme con su dolor y sus lágrimas permanentes hasta la semana pasada. Su vestido negro y su carácter de víctima eran parte de la escenografía".  Además aseguró estar "preparada para el combate" y señaló que "vamos a salir a confrontar el modelo trágico en términos de inflación, de mentira y de robo". "Me gusta que sea ella (la candidata del oficialismo), estoy contenta. Somos los únicos opositores del Gobierno".  Yo me pregunto, ¿Con una intensión de voto que en el mejor de los casos no supera el 6% con que se van a oponer?.  Bueno es reconocer que nuestra candidata opositora cultiva junto con el intelectual periodifascista progreestructural Jorge "general García" Lanata, ese raro rictus de interpelar continuamente detrás de cámara a interlocutores que están fuera del alcance del televidente medio, quizas ahí, este su verdadero caudal de votos.  Octubre lo dirá.


- Ricardo Alfonsín, fiel a su costumbre de no levantar mucho polvo con sus declaraciones dijo: "Nunca dudé que se fuera a presentar ni creí que estuviera en duda". "Si no hubiera sido ella, se generarían muchos problemas internos en el Frente para la Victoria por la sucesión".

- Ricardo Gil Lavedra: "No es una sorpresa porque todos esperábamos que la Presidenta fuera por la reelección. Por otro lado es malo para la Argentina que la presidenta sea reelecta. El actual gobierno es un obstáculo para el desarrollo argentino"

- Mauricio Macri, "No me sorprendió la candidatura". "Yo le tengo que dar las mismas oportunidades a ella (Cristina Fernández) que a todos los demás", al ser consultado sobre los encuentros que gestionará con postulantes a la presidencia para saber cuáles son sus propuestas para trabajar con el Gobierno porteño y especuló, o por lo menos dejó libertad de acción a sus seguidores, (caradura total), con recomendar su apoyo al kirchnerismo.

- Graciela Camaño, opinó que "la gente está cansada del kirchnerismo, la Presidenta va a ser derrotada en las urnas".

- Fernando Pino Solanas Pacheco, por su parte defendió su postura de presentarse en capital porque “Luchar por conquistar el gobierno de la Ciudad no es un objetivo menor para nosotros. Es un orgullo”.  Ya lo creo Pino, pero no es lo que proponías hace unos meses tan solo.

- Alberto Rodríguez Saá, sostuvo que si bien era "absolutamente previsible" la candidatura de la Presidenta, advirtió que con ella el Gobierno "está tratando de tapar el caso Schoklender con la cadena nacional". "La gran encuesta es el 14 de agosto. Ahí vamos a ver qué números reales tiene la señora y cuánto tiene el resto", enfatizó.

- Gerardo Morales, advirtió a la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner que "se prepare porque con Ricardo Alfonsín le ganamos seguro".

De aquí en más, la nota de Página/12

- Nilda Garré, ministra de Seguridad: “Estoy muy contenta y sé que en el próximo gobierno ella fijará nuevas metas de gestión. Una militante como ella nunca abandona la lucha”.

- Carlos Tomada, ministro de Trabajo y candidato a vicejefe de Gobierno porteño: “La decisión demuestra la entereza, las convicciones y, lo más importante, la responsabilidad política de Cristina Fernández, que algunos quisieron poner en duda”.

- Arturo Puricelli, ministro de Defensa: “El anuncio fue políticamente perfecto. Manifiesta voluntad sólida, pero también desprovista de egoísmo personal. Es la candidata que hoy por hoy les da a los argentinos más seguridad y garantías de transparencia”.

- Débora Giorgi, ministra de Industria: “Nadie mejor que Cristina para continuar un proyecto de país que surgió en el 2003 y que se basa en la inclusión social y la redistribución de la riqueza”.

- José Luis Gioja, gobernador de San Juan: “Nos pone contentos a todos, ya que era lo que queríamos escuchar. Todo el justicialismo, sin divisiones, va a estar detrás de ella, porque lo que se viene en la Argentina va a ser apasionante”.

- Jorge Capitanich, gobernador de Chaco: “Cristina Fernández es la mejor candidata para darle continuidad al proyecto planteado desde 2003”.

- Martín Sabbatella, candidato a gobernador bonaerense por Nuevo Encuentro: “La Presidenta representa una Argentina que sigue de pie. Estamos muy comprometidos con esto y es lo que los argentinos necesitamos”.

- Miguel Angel Pichetto, titular del bloque del Frente para la Victoria en el Senado de la Nación: “Siempre supe que iba a ser candidata. Es la figura central del proyecto político que transformó a la Argentina desde 2003 y la única que garantiza la continuidad del modelo que ha sacado a la Argentina adelante. Estoy convencido de que la gente va a volver a votar esta propuesta”.

- Agustín Rossi, presidente del bloque de diputados por el Frente para la Victoria: “Es una muy buena noticia, no solo para quienes integramos su espacio, sino para la política en general. Cristina es la que mejor nos representa y la que mayor potencialidad le da al espacio”.

- José María Díaz Bancalari, diputado nacional por el Frente para la Victoria: “El anuncio nos hace sentir la gran satisfacción a todos. Se concreta lo que uno tenía como expectativa de una dirigente y cuadro político. Todos los argentinos deberemos ayudar para que el proyecto nacional lleve dignidad a todos los que aún les falta”.

- Ariel Basteiro, diputado nacional de Nuevo Encuentro: “Es lo mejor que nos puede pasar a los argentinos, ya que era el reclamo que hacía gran parte de la sociedad argentina, lo que estaban esperando los militantes y muchos argentinos que respaldan la continuidad de este modelo. El discurso, la presentación, fue una suma de sentimientos, claridad política, de voluntad, compromiso e inteligencia. Es el cuadro más importante de la política argentina”.

- Edgardo Depetri, diputado nacional por el Frente para la Victoria: “Está en condiciones no sólo de ganar en primera vuelta, sino de profundizar el rumbo que hemos iniciado. Su decisión no es un proyecto personal, sino una apuesta colectiva”.

- Juan Cabandié, legislador porteño por el Frente para la Victoria: “Esto lo hemos logrado millones de argentinos que confiamos en ella. Con Cristina Fernández de Kirchner decidiendo ir por la reelección se consolida aquella idea de que quería ser lo primero de lo nuevo”.

- Julio Piumato, dirigente de la CGT: “Estoy alegremente sorprendido. Todos los que estábamos allí (en la Casa Rosada, al momento del anuncio presidencial) quedamos con una cara de sorpresa y después sentimos alegría. Al momento de votar, la gente va a tener memoria, porque hace diez años la Argentina se estaba incendiando”.

- Luis D’Elía, titular de la Federación Tierra y Vivienda: “Cristina (Fernández de Kirchner) va a consolidar este modelo nacional, popular y democrático. Le va a cerrar el paso a cualquier versión neoliberal conservadora. Es un cuadro político excepcional argentino de los últimos cincuenta años”.

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El hambre y las ganas de comer

Aníbal Fernández

Si una de las fórmulas es Macri-Duhalde 2011, "estamos fritos"

El jefe de Gabinete sostuvo que si Macri se junta con Duhalde se trataría de un acuerdo "entre el hambre y las ganas de comer".  "Sería bueno que en la oposición hubiera alguien que presente una propuesta para que la discusión fuera más profunda" dijo.


En diálogo con Radio La Red, el funcionario afirmó que si bien no tiene interes en que a la oposición "le vaya bien, sería bueno que hubiera alguien que presente una propuesta importante para que la discusión fuera más profunda".

En ese sentido, dijo que "se puede hablar con muchos opositores, pero no hay una propuesta concreta, existe solamente la propuesta del gobierno y la de aquellos que quieren que el gobierno le vaya mal".

Fernández señaló que "la decisión de presentarse es de Cristina, nadie le va a decir que no tiene que ser candidata" y agregó: "desde el punto de vista personal nada me impide decir que espero que la presidenta repita su mandato".

Tomado de http://www.diarioregistrado.com/

Un proyecto para la Argentina del siglo XXI

La Generación del Bicentenario I

Si acertamos, este país puede poner en marcha un proceso de transformación paradigmático. Estamos en condiciones de dejar atrás el entramado patricio, de exclusión social y dependencia; como así también de tejer un nuevo relato colectivo que permita traducir en justos términos la ecuación sarmientina de “civilización o barbarie”.
Montaje APM
Por Víctor Ego Ducrot | Desde la Redacción de APM
24|12|2010

El proyecto iniciado por Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner en 2003 comenzó y terminó el 2010 frustrando conspiraciones: ensoberbecida por la avanzada de las patronales agrarias contra el Estado nacional y por su triunfo electoral de medio término, en junio del 2009, la oposición renunció definitivamente a la práctica política democrática e intentó golpear al gobierno de Cristina. Primero fue con el intento de captura del Banco Central -enero 2010-, y luego con la puesta en práctica de operaciones previstas dentro de lo que la doctrina estadounidense denomina guerra de baja intensidad o de cuarta generación, esto es, la generación de escenarios de caos y de desgobierno -las tomas de terrenos y las manifestaciones violentas en Buenos Aires y su conurbano, durante las últimas semanas de 2010-.

Los episodios de hace un año atrás apuntaron a desfinanciar al Estado y, de paso, a la recuperación por parte de las corporaciones y de la vieja y nueva oligarquía de la utilización discrecional de los fondos del Tesoro. La firmeza de Cristina lo impidió. Hace muy pocos días, las bandas marginales que le restan al ex senador Eduardo Duhalde y la vocación fascista de él y su aliado, el alcalde idiota de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, procuraron imponer condiciones para lo que la doctrina de la guerra de baja intensidad llama “golpe blando”.

En ambos casos, como así también en todos los intentos destituyentes previos -y en los que seguramente acaecerán-, la derecha contó (y contará) con la voz de las grandes corporaciones mediáticas, encabezadas por el Grupo Clarín, una verdadera asociación ilícita y responsable de crímenes de lesa humanidad: la firmeza de Cristina lo impidió.

El 2010 le jugó una mala pasada a las multitudes argentinas que acompañan al gobierno popular: el 27 de octubre falleció Néstor Kirchner, provocando un dolor inmenso, pero también un reverbero de movilizaciones y militancia en pos de la gestión de Cristina Fernández y del proyecto de transformaciones inclusivas que ahora ella conduce.

El 2011 será un año clave: en octubre los argentinos concurrirán a las urnas; la derecha está desesperada por el apoyo creciente que recibe la presidenta, por los indicadores de las encuestas y porque saben que, a menos de que ocurra un milagro, ellos, la oposición golpista, llegaran al día de los comicios en posiciones de debilitamiento estructural.

En esas elecciones se juega el destino de los argentinos y de las argentinas, porque si las mayorías populares y su dirigencia aciertan, este país podría marchar hacia una gesta paradigmática: ponerle fin al modelo de la generación del ‘80 del siglo XIX (dependiente, injusto y antidemocrático), e instalar un proyecto que invierta el contenido falso de la ecuación de Domingo Faustino Sarmiento: “civilización o barbarie”.

Para Sarmiento, el ideólogo de la Argentina que lo sucedió -podría decirse que hasta nuestros días- la civilización se expresa en las oligarquías, sistemáticamente violadoras de la República, que una y otra vez apelaron al genocidio para imponer su proyecto de dependencia y exclusión social; a la vez que la barbarie está en los trabajadores y demás sectores populares, víctimas consuetudinarias de los civilizados.

Sarmiento fue un escritor portentoso, en términos literarios inclasificable, y sus textos fundaron el relato de la Argentina excluyente. Medio siglo después, Ezequiel Martínez Estrada, uno de las más grandes ensayistas que diera este país, sostuvo -no en forma literal tal cual se leerá a continuación- que no pueden establecerse proyectos políticos populares si antes no surge una literatura de la misma naturaleza, que barra con la mediocridad de la escritura de y para élites.

La vida y la obra de Martínez Estrada fueron paradójicas. Respecto del enunciado del párrafo anterior puede decirse que acertó en el plano teórico, a la vez que erró en la observación histórica específica, porque, cuando formuló esa aseveración, el país vivía el más fuerte de sus intentos contra el modelo oligárquico de la generación del ‘80: ya había surgido el peronismo, cuyas políticas y discursos fueron mutilados por la represión “civilizada”. Martínez Estrada fue un obnubilado e irracional antiperonista que terminó demoliendo con sus textos y acciones a los golpista del ´55, para adherir finalmente a la Revolución Cubana.

En la segunda década del siglo XXI, el dilema se mantiene: construimos un nuevo relato, que acompañe las acciones económicas, sociales, políticas y culturales que imprime el gobierno de Cristina Fernández en pos de la transformación inclusiva y democrática del país, o la restauración oligárquica podría prevalecer.

El escenario cultural es otro, las innovaciones tecnológicas han puesto a la comunicación social, al aparato mediático, en el centro del cuadrilátero, y la envergadura de la confrontación ideológica que se registra en la actualidad no tiene precedentes históricos. De ahí el valor estratégico de la nueva ley de medios audiovisuales, impulsada por el gobierno y sancionada en octubre de 2009. Esta norma, conjuntamente con otras iniciativas democratizadoras de la palabra, ha puesto en tensión de manera inédita, los recursos y la capacidad de la sociedad para librar una batalla definitiva y paradigmática, y llevar adelante el proyecto de la Generación del Bicentenario.

Por eso es que acertó Gabriel Mariotto, titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), y mayor referencia en la lucha por una nueva comunicación que encabeza la presidenta, cuando sobre el borde final del 2010 dijo “la historia ya no la escribirán los que ganaron, sino que ganarán quienes la escriban”.

Lo que sigue es un esbozo, por cierto muy sintético, de algunas ideas en torno al concepto Generación del Bicentenario, que publiqué hace pocas semanas en el diario “Tiempo Argentino”, de Buenos Aires.

Además de justo, fue necesario. Me refiero al acto de San Pedro, ciudad del norte de la provincia de Buenos Aires en la que por primera vez, el 20 noviembre de 2010, el Estado nacional le rindió homenaje a la defensa del territorio nacional ante un ataque imperial, sufrido a mediados del siglo XIX.

Aquél día, Cristina puso en símbolos lo que el proyecto democrático y de inclusión social realiza desde 2003. Nada más y nada menos, porque fue hacia atrás en el tiempo, hacia un pasado que se propone como presente, e interpeló a todos los argentinos, incluso a los que insisten con fiereza en la negación de la Historia, mejor dicho en el desconocimiento de que este país, por fin, está recuperando el sentido de los grandes relatos; relatos colectivos, sí, los únicos capaces de contener como yuxtaposiciones enriquecedoras a los decires, los saberes y los sentires de millones de individuos.

Cuando ello acontece o se preanuncia, entonces una sociedad está en condiciones de materializarse como tal y de darle carnadura al verbo que explica el fin último de las democracias: lograr (la máxima felicidad posible del pueblo).

Decíamos que el acto de San Pedro, además de justo, fue necesario. Quizás emerja como el mejor punto de partida, aunque no el único, para poder decirnos entre todos, y a partir de categorías mucho menos sensibles que las que expresan el bolsillo y los indicadores económicos, que la Argentina está poniendo en acto, con todo el poder dramático que encierran los cuerpos, un algo que ya no basta ser definido como modelo, sino que apela a la posibilidad de un nuevo hito generacional.

Si acertamos, en los manuales de Historia de las próximas décadas podrá leerse lo siguiente: “el siglo XX terminó en llamas, con el agotamiento del proyecto excluyente de la generación del ‘80 del XIX, y el XXI irrumpió con una formidable síntesis entre los relatos emancipatorios del XIX y las tradiciones del siguiente -el XX-. Esa dialéctica dio como resultado la emergencia de un nuevo paradigma para pensar y hacer al país, la generación del Bicentenario”.

Si acertamos, la muerte de Néstor Kirchner no habrá sido en vano y el liderazgo que pasó a manos de la presidenta Cristina Fernández dará documentos y lógicas a esos manuales de Historia del futuro próximo. Si acertamos.

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