DEMASDEMASIADO PROGRE PARAm MACRI

“Así como la monarquía terminó con el feudalismo y la república terminó con la monarquía, la democracia popular terminará con la democracia liberal burguesa y sus distintas evoluciones democráticas de que hacen uso las plutocracias dominantes”
Juan Domingo Perón

"EL PERONISMO NO SE APRENDE NI SE PROCLAMA, SE COMPRENDE Y SE SIENTE"
EVITA


Mostrando entradas con la etiqueta Forros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Forros. Mostrar todas las entradas

"Lo hacía o me moría por adentro"

Diego (Diego PoioDiablo Montoto en feisbuc), un compañero que se mandó el jueves a la plaza solito en medio de los cacerolos con un cartel que decía “La Plaza es de las Madres”, nos cuenta esta historia, su historia:

Llegué tipo 9pm. Había bastante gente, pero de un solo lado del Obelisco. Así que me quedé del lado del que yo venía. Ahí casi no había gente. Salvo los que, hijos de puta, daban la vuelta a la Plaza con sus cacerolitas. Se me acercaron varios caceroludos, algunos puteando directamente (forro, corrupto, pelotudo, etc…). Otros se me acercaban haciéndose los giles y me venían a discutir. Otros tantos me pasaban bien por al lado y me caceroleaban el oído, los muy pajertos. En fin… Yo simplemente miraba para abajo y me movía los 5 o 10 o 15 metros que me fueran necesarios para no oírlos. Iba de pañuelo en pañuelo, bah. Sabía que me buscaban la mirada, me querían guapear, claro, todo bien. El tema era no dejarlos que me hablen, no discutirles, nada. Ellos no existían para mí.

También se me acercaron otro tipo de personas… Yo, reitero, a cada uno que me decía algo, me daba media vuelta, vista pa abajo, y al carajo. Pero estos otros… estos otros me decían “Eh, no no... pará… estoy con vos loco… soy de los buenos…” y cosas por el estilo. No podía creerlo! No estaba solo! Había muchos por ahí dando vueltas, de los nuestros, que fueron a ver qué onda. Imagino que por si se pudría, qué se yo…

En una, se me acerca un cincuentón largo. Barbudo. Ya lo había visto un par de veces dando vueltas, lo fiché. Ojo con éste, Montoto, andá a saber… O era compañero… o era algo raro… en fin… El tipo entonces se me acerca, y yo de nuevo agarro y encaro para otro lado… y me dice: “No, pibe, pará.. quedate... todo bien compañero... soy de MILES… conocés? Quedate tranquilo pibe, si te tocan, los compañeros estamos por acá”. Me hizo un gesto así con la cabeza, como diciendo “fumá”.

También se me acercaron algunos otros, como decía, que me tiraban un “aguante compañero”. Otros se me quedaban un rato a charlar, me tiraban un “bancá que doy la vuelta a ver qué onda allá”. O un “recién vi a un hijo de puta con un cartel que decía Justicia para Candela… estos están relocos…”. En fin. Que me hicieron compañía un rato.

Algunos locos varios me sacaron fotos con el celular y eso. Otro que pintaba profesional, me tuvo como cinco minutitos con las fotos. “Te podrías poner mirando para acá? Ahora para allá? Un poco más a la izquierda te jode?” Hasta que le dije “sí, todo muy lindo loco, te banco, es tu laburo y eso, pero ya está, no vine por la foto”. Y me tira un “ja, todo bien cumpa, soy de Telam. Te banco, loco”.

En fin, que se empezaba a hacer tarde, y en serio el frío venía bien jodido. Eran las 22.45 masomenos. Y todavía quedaban algunos hijos de puta por ahí en la plaza, con sus cacerolas de mierda y sus cantos patéticos como los del fulbo gallego, digamos. Pero me dije ya llegaste hasta acá, salamín… de la Plaza no te vas hasta que no quede nadie! Que el último que se vaya, sea alguien que banque a las Madres. Y me quedé hasta las 23.15. En punto. A esa hora, se fue el último hijo de una gran puta.

Solo quedaba yo, temblando de felicidad como un pelotudo que soy. Y me dí la vuelta a la Plaza, la Plaza de las Madres, con mi cartelito pedorro. Sé que lo que hice no estuvo muy bien, pudo haber pasado cualquier locura. Y el muerto, como leí por todos lados, nos lo tiraban a nosotros, y eso. Y es verdad, fui un irresponsable, un siome. Pero me salió de adentro, viejo. Perdón, pero lo hacía o me moría por adentro.


Gracias Miltancio

EL PELOTUDO ARGENTINO

Por Gerardo Fernández

(a ver si saben uno que se parezca?)
 
En la maraña de acontecimientos dudosos, las usinas de Clarín y La Nación salen a buscar a ese ejemplar único e irrepetible que ellos mismos han formateado en las últimas décadas y que tiene como precisa y certera denominación científica El pelotudo argentino, que no se parece en nada a los pelotudos de países limítrofes.

El pelotudo argentino es nuestro, como el dulce de leche y el Torino, con rasgos propios, únicos e irrepetibles.

Es ese nabo que se cree siempre un capo, un piola, uno que se las sabe todas y en realidad no sabe absolutamente nada.

Valga aclarar a efectos de evitar confusiones que no hay que confundirlo con el jodido.

El jodido sabe, procede con conocimiento de causa, básicamente se mueve como un depredador en la jungla buscando siempre su propia conveniencia.

El pelotudo, en cambio, es un perdedor estratégico, un tactisista que va cazando las sobras que los de arriba le dejan pero se cree más vivo que ellos.

El pelotudo argentino no mira televisión, la acata.

Es ese pelotudo que pone el grito en el cielo y llama a Magdalena si le vienen 15 pesos de aumento en la factura del gas y de verdad cree que lo están choreando pero cuando las empresas de celulares, las prepagas, los colegios PRI VA DOS y las proveedoras de cable lo empernan con arandela y todo automáticamente, por default razona que son reacomodamientos propios del mercado.

El pelotudo argentino viene desprovisto de fábrica de todas las ideologías que ponen el acento en lo nacional y priorizan el interés del país al que pertenece.

Para él sólo tienen valor los intereses nacionales de los países de origen de las empresas que vienen a hacer negocios acá.

El pelotudo argentino está convencido de que siempre fue así aunque nunca pueda probar absolutamente nada de lo que repite tontamente.

Está fatalmente convencido que este país no tiene salida y que por eso hay que hacer la propia ¿vistesss?

El pelotudo argentino cree que siempre los ricos fueron ricos y los pobres fueron pobres, no contempla la posibilidad de que algo pueda cambiar y cree que los que lo intentan son unos pelotudos.

Vino al mundo a ser un eslabón más en la cadena de reproducción del
capitalismo dependiente y nunca se le pasó por la cabeza cuestionar
nada de lo pre establecido.

Y si le proponés ejemplos del funcionamiento del capitalismo central para incorporar acá te discute que son medidas comunistas.

El problema del pelotudo argentino es su obcecación en defender las condiciones estructurales que determinaron que sea tan pero tan pelotudo.

Es el típico gil a cuadros que defiende a Biolcatti y a Clarín y cree que el Golcito que a duras penas está pagando en cuotas se lo debe a ellos y no a los pelotudos que como él generan con su trabajo la riqueza de los poderosos.

El pelotudo argentino ni siquiera tiene méritos propios en su pronunciado nivel de pelotudez, lo que a todas luces es la suma de las ignominias, porque ser pelotudo y ni siquiera haber hecho un cursito para tal fin es lo peor que te puede pasar.

Es todo un logro argentino, lo hicieron enterito acá los que siempre tuvieron claro que la mejor defensa de sus intereses es que haya un ejército de pelotudos que estén convencidos de que nada debe cambiar.

El pelotudo argentino no discute de política porque -ni él va a cambiar tu forma de pensar ni vos se la vas a modificar a él.

No viene programado para rebelarse pero sí está formateado para ponerse
del lado de los ricos toda vez que se intente sacarles algo.

El pelotudo argentino de pueblo chico, por ejemplo, es de meterse en
comisiones junto a los capangas del lugar para compartir reuniones y
asados y creer así que por estar sentado al lado del potentado su
status se ennoblece.

Al pelotudo argentino lo mata la indefinición y prefiere la rutina de
lo malo conocido.

Además es cagón y hasta se banca que le descuenten el sueldo con tal de que no lo rajen.

Es pragmático, para él la ideología no cuenta.

El mundo está divido entre los vivos y los giles.

Ya se sabe dónde cree estar ubicado, ni falta hace que lo digamos.

El pelotudo argentino que antes se aterrorizaba con Lanata ahora lo mira como a uno del palo y le comenta a sus amigos -lo groso que estuvo el gordo anoche.

El pelotudo argentino se conmovió con el rescate de los 33 pero jamás  criticó y en muchos casos ni se enteró de las condiciones infrahumanas del trabajo en las minas trasandinas.

En las elecciones del 2001 fogoneó la idea del 501 pero ni siquiera se
animó a poner una feta de salame en el sobre, el sólo imaginarse
haciéndolo en el cuarto oscuro lo estresaba, y terminó votando en blanco

El pelotudo argentino es algo así como la condición necesaria para que
el país no salga adelante, es la materia prima de la dependencia.

El pelotudo argentino es la garantía que tienen las minorías poderosas de
que nunca habrá mayorías que se les planten y les digan ¡Basta!

Porque el pelotudo argentino defiende a los que lo empoman día tras día y le hacen creer que es un ganador.

El pelotudo argentino se crió con las botas de la última dictadura y
luego terminó de formatearse en los noventa.

Usó el Retiro Voluntario de Menem para poner Galletiterías, parripollos, pañaleras y MAXIKIOSCOS o DRUGSTORES que, como se sabe, no son un kiosquito cualquiera, noo, son casi casi un súper pequeño, digamos, y sólo por razones de espacio, porque en el barrio no había locales grandes
disponibles....

Y si es un pelotudo de pedriguee, de los buenos, muy probablemente haya parido un casalito de pelotuditos que ahora andan en los veintipico que ni te cuento lo que son...

Ella estudia maestra jardinera y el varoncito Administración de empresas...

El pobre pibe no sabe que en su puta vida va a administrar empresa alguna, que las empresas las administran pura y exclusivamente los dueños, pero su
padre hace horas extras para que el pelotudito de su hijo estudie cómo llevarle los papeles a los empresarios el día de mañana pero, eso sí, creyendo que les administrará algo...

Eso sí, es muy pagado de sí mismo, lo que se dice "un ganadorr" de esos que abrevan en Sofovich, Rial y Baby Etchecopar, de esos que cuando la Panamericana se abotona un domingo a las 20.00 se mandan por la banquina al palo.

Cuando salen a la mañana de su casa y desactivan la alarma del Duna arqueando el labio inferior a la John Wayne y escuchan al robot decir "X 28 de sac ti va do" sienten hasta una leve erección...

Tomado de Facebook

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails