Aquí se cumplire¡on 60 años de la desaparición física de nuestra líder e los humildes. pero en otro pueblo de América latina, digno, sufrido, estoico, orgulloso de su revolució, se cumlieron 59 años del alzamiento de la Moncada, 160 guerrilleros que luego de esa emblemática fecha fueron miles.
Me pareció que no debía dejar pasar por alto esa otraque marca un hito en la historia de nuestra hermana Cuba.
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Volveré y seré millones
"No. No es filantropía, ni es caridad, ni es limosna, ni es caridad social, ni es beneficencia. Ni siquiera es ayuda social, aunque por darle un nombre aproximado yo le he puesto ése.
Para mí es estrictamente justicia. Lo que más me indignaba al principio de la ayuda social, era que me calificasen de limosna o de beneficencia.
Porque la limosna fue siempre para mí un placer de los ricos: el placer desalmado de excitar el deseo de los pobres sin dejarlo nunca satisfecho. Y para eso, para que la limosna fuese aún más miserable y más cruel, inventaron la beneficencia y así añadieron al placer perverso de la limosna el placer de divertirse alegremente con el pretexto del hambre de los pobres. La limosna y la beneficencia son para mí ostentación de riqueza y de poder para humillar a los humildes.”
( Eva Perón, La razón de mi vida)
Tomado de Fundación Villa Mnuelita
"Que vengan a hora los enemigos del pueblo, de Perón y de la Patria. Nunca les tuve miedo porque siempre creí en el pueblo. ... Siempre creí en mis queridos descamisados porque nunca olvidé que sin ellos, el 17 de octubre hubiese sido fecha de dolor y de amargura, porque estaba destinado a se de ignominia y de traición. Pero el vlor de éste pueblo lo convirtió en un día de gloria y felicidad.
Yo les agradezco, por fin, compañeros, todo lo que ustedes rogado por mi salud. Se los agradezco con el corazón. Espero que Dios oiga a los humildes de mi Patria, para volver pronto la lucha y poder seguir pelendo con Perón, con ustedes y por ustedes, por Perón hasta la muerte. ... Yo no quise ni quiero nada más para mí. Mi gloria es y será siempre el escudo de Perón y la bandera de mi Pueblo y aunque deje en el camino jirones de mi vida, yo se que ustedes recogerán mi nombre y lo llevarán como bandera a la victoria"
(Último discurso en público de Eva Perón)
Extraído de "Evita, jirones de su vida " de Felipe Pigna
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A 50 años del bloqueo estadounidense a Cuba
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| HOY MÁS QUE NUNCA: HASTA LA VICTORIA SIEMPRE, NI UN PASO ATRAS |
El 3 de febrero de 1962 Kennedy decretó la Proclama 3447, que de alguna manera hizo más visible una política de hostigamiento que EEUU ya venía llevando a la práctica desde el triunfo mismo de la Revolución, el 1 de enero de 1959.
La excusa inicial fue replicar las expropiaciones que las flamantes autoridades isleñas dispusieron sobre bienes y empresas estadounidenses.
Nueve administraciones, republicanas y demócratas, mantuvieron y hasta agudizaron la medida, que Washington se empeña en llamar "embargo" y limitar a una cuestión bilateral.
Desde la ruptura unilateral de las relaciones, el 3 enero de 1961, la política de enfrentamiento de las autoridades estadounidenses había tenido su punto más alto en abril de ese mismo año, con el frustrado intento de invasión con el desembarco en Playa Girón.
El bloqueo generó ya un daño económico que las autoridades de la isla estiman en 975 mil millones de dólares, si se tiene en cuenta la depreciación del dólar frente al oro.
Entre Playa Girón y la oficialización del bloqueo, Washington logró con presiones y chantajes, el 31 de enero de 1962, la exclusión de Cuba de la OEA, durante la 8va. Reunión de Consulta del organismo, realizada en la uruguaya Punta del Este.
Esa exclusión buscó ser reparada en el 2009 en San Pedro Sula, Honduras, donde se dejó sin efecto la resolución de 1962 con la idea de "reparar una injusticia histórica" y propiciar "una reivindicación al pueblo de Cuba y a los pueblos de América".
La Habana, con todo, comunicó que no volvería al organismo, a la que consideró "una organización con un papel y una trayectoria que repudia". Pero esta historia es demasiado reciente.
En 1962, apenas un día después de dispuesto el bloqueo, el 4 de febrero, más de un millón de personas -la mayor concurrencia pública efectuada en la isla hasta ese momento-, vitoreó y aplaudió el célebre documento titulado Segunda Declaración de La Habana.
La Declaración denunciaba no solo la maniobra agresiva contra Cuba y el grado de dependencia de otros países latinoamericanos, sino también "la esencia de la dominación estadounidense y la explotación y miseria de millones de hijos de Nuestra América".
La proclama 3447 formalizaba una decisión que, en los hechos, regía ya al menos desde el 4 de septiembre de 1961, cuando el Congreso autorizó el cese de todo comercio con la isla.
Varios años después de establecido el embargo y pese a las sucesivas votaciones en la ONU en contra de la medida, Estados Unidos endureció las cosas con la llamada Ley Torricelli -promulgada en 1992 por George Bush-, que cercenó el comercio de medicinas y alimentos cubanos con las subsidiarias de compañías estadounidenses con base en terceros países.
Unos años después, en 1996, la presidencia de William Clinton agudizó el embargo al poner en vigor la Ley Helms-Burton, que establecía que empresas no estadounidenses podían ser sometidas a represalias legales y sus representantes impedido de entrar a EEUU si comerciaban con Cuba.
Desde hace 20 años, la Asamblea General de la ONU vota en forma consecutiva una condena al embargo. De aquella primera votación en 1992, que terminó con 59 votos a favor de la condena, 3 en contra y 71 abstenciones, se llegó a la del año pasado, cuando los números fueron, respectivamente, 186, 2 y 3.
Los dos votos en contra fueron los de Estados Unidos e Israel y las abstenciones de Islas Marshall, Micronesia y Palau, lo que, parece claro, habla del repudio que genera en el mundo la sanción de estas características más extensa en la historia moderna.
fuente Telam
Honrar la Vida
Cuando uno lee estas noticias, "Cárcel común para los asesinos de Paco Urondo", luego de treinta y pico de años, de incansable búsqueda de Justicia, al igual que la nota que copio de Sandra Russo, reverdece la Utopía, cree en la Razón, y justifica tantos años de Lágrimas vertidas y Broncas contenidas.
La letra de Eladia Blázquez, resume todo el sentimiento de esta mañana.
No, permanecer y transcurrir no es perdurar,
no es existir, ni honrar la vida.
Hay tantas maneras de no ser,
tanta conciencia, sin saber, adormecida.
Merecer la vida no es callar y consentir
tantas injusticias repetidas.
Es una virtud, es dignidad,
y es la actitud de identidad más definida.
Eso de durar y transcurrir no nos da derecho a presumir
porque no es lo mismo que vivir honrar la vida
No, permanecer y transcurrir no siempre
quiere sugerir honrar la vida.
Hay tanta pequeña vanidad
en nuestra tonta humanidad enceguecida...
Merecer la vida
es erguirse vertical más allá del mal de las caídas.
Es igual que darle a la verdad
y a nuestra propia libertad la bienvenida.
no es existir, ni honrar la vida.
Hay tantas maneras de no ser,
tanta conciencia, sin saber, adormecida.
Merecer la vida no es callar y consentir
tantas injusticias repetidas.
Es una virtud, es dignidad,
y es la actitud de identidad más definida.
Eso de durar y transcurrir no nos da derecho a presumir
porque no es lo mismo que vivir honrar la vida
No, permanecer y transcurrir no siempre
quiere sugerir honrar la vida.
Hay tanta pequeña vanidad
en nuestra tonta humanidad enceguecida...
Merecer la vida
es erguirse vertical más allá del mal de las caídas.
Es igual que darle a la verdad
y a nuestra propia libertad la bienvenida.
Gladis y Chiche
Por Sandra Russo
Unos días después de que salió a la venta mi libro, La Presidenta, iba a Radio Nacional a un programa de radio pero era temprano. Me fui a dos cuadras, al Florida Garden, a tomar un café. Me senté cerca de la puerta, y desde la mesa de al lado me miraban más insistentemente que de alguna otra. Era un grupo de hombres y mujeres de cincuenta y pico. Al toque, cuando hubo un choque de miradas, uno de los hombres se paró y se acercó. Después de presentarse, me dijo quiénes eran todos ellos. Eran de Las Flores. Eran los amigos de Chiche Labolita y de Gladis Dalessandro. Venían de dar testimonio en la Cámara de Casación.
Habían leído el capítulo “Gladis y Chiche”, en el que narro la historia de esa pareja de militantes que convivió con Néstor y Cristina Kirchner desde mediados de 1975 hasta el día del golpe de 1976.
En el reportaje a Gladis, que hizo Werner Pertot, ella mencionaba a Duret, pero cuando escribí ese capítulo, que es uno de los más largos del libro, omití su nombre porque decidí contar la historia sin entrar en el terreno de la causa. Lo que había pasado en esa causa era tan aberrante como el delito que le dio origen. Duret había sido absuelto, pese a haber dirigido el grupo de tareas que aquella noche de 1976 irrumpió violentamente en la casa de los Labolita.
El relato que hace Gladis de esa noche es uno de los más terroríficos que he escuchado. Chiche había vuelto a Las Flores para entregarse, si era necesario, a cambio de su padre, un dirigente de la Ctera al que habían encarcelado unos días después del golpe. Lo detuvieron enseguida, pero la detención fue legal apenas un día. Fue trasladado con dos sindicalistas de Luz y Fuerza hasta Azul, y allí no lo llevaron al penal, como a los otros dos detenidos. Lo dejaron en el Regimiento.
Cuando Gladis, su suegra y su cuñada intentaron verlo, no las dejaron. Pero esa misma noche, cuando Gladis ya se estaba durmiendo, la despertó el grupo de tareas comandado por Duret. La encañonaron y la llevaron a la puerta de la casa, donde primero vio a su suegro, al que habían sacado de la cárcel esa noche para ese operativo: a los dos les mostraron el bulto sangrante que era Chiche, reducido después de la tortura, sin uñas, suplicando que no le hicieran nada a su familia.
Habían ido a buscar una libreta que no encontraron o no existía. Como se frustraron, los metieron en dos autos. A Chiche en uno y a Gladis en otro, y los llevaron a recorrer Las Flores. No marcaron a nadie en las horas en las que los autos, uno de los cuales manejaba Duret, dieron vueltas y vueltas por el pueblo. Después a ella la bajaron, le hicieron un simulacro de fusilamiento y la dejaron inconsciente en el piso. La encontraron su suegra y su cuñada, al amanecer.
Pese a estos relatos de los que hubo testigos, un tribunal absolvió a Duret, y fue con obstinación militante que ni entonces, ni cuando la Justicia se les reía en la cara, esos familiares y amigos decidieron la apelación a Casación. No había antecedentes y había poca esperanza, pero decidieron seguir recorriendo cada paso del camino posible. Cuando aquella tarde en el Florida Garden esos amigos de Chiche y de Gladis me contaron que venían de declarar en Casación, los admiré. Porque pasaron más de treinta años. Porque el golpe de la absolución fue un cachetazo. Porque seguir peleando por justicia era para todos ellos ya, evidentemente, una manera de vivir.
Los acontecimientos a uno lo dejan boquiabierto. Pero el desenlace de esta historia tuvo el peso reparador que se merecían todas las víctimas. Las que desde hace treinta años buscan a Chiche, como Gladis, y Chiche.
Que Casación haya revertido la absolución, que lo haya condenado, que Duret se haya escapado a Chile, que Chile lo devolviera en un reflejo automático que deja intacto el concepto de crimen de lesa humanidad, es un broche de justicia para todos esos familiares y amigos que nunca, ni cuando tantos otros simplemente se hubieran rendido envenenados de impotencia, dejaron de honrar la memoria de Chiche poniendo esperanza donde la esperanza era improbable. Más allá de celebrar el fallo de la Cámara, el crédito de la Justicia se lo merecen ellos.
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Esto, Clarín no lo publica
Muchos de nosotros sabemos que las peras no caen de los árboles si no están maduras y mucho menos de los olmos.
Como bien dice el cumpa MP en este excelente post, el movimiento de visibilización que hizo Sergio Schoklender en estas últimas semanas y prefabricó en los últimos meses, no es casual, ni inocente, ni mucho menos.
La campaña que el multimedio oligopólico está infiltrando, obviamente utilizando todas sus fichas, incluídos los candidatos testimoniales opositores, nos está marcando la agenda mal que nos pese, justo cuando cuando las causas por Papel Prensa y ADN de los hijos adoptivos de la señora de Noble, estaban cooptando la atención de sociedad hacia lugares que no podían manejar.
Pero acá está lo que esperábamos, una declaración sin intermediarios que va a cerrar alguna que otra boca.
Ante los hechos de público conocimiento, los Organismos de Derechos Humanos abajo firmantes expresamos:
Que la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia no puede ser manchada ni atacada por ningún grupo económico ni político, que intente desprestigiar el arduo y comprometido camino que hemos recorrido en más de treinta años.
Todos nosotros surgimos del dolor más profundo que significa el habernos arrancado a nuestros familiares y habernos negado durante tantos años el derecho a la Justicia. En este momento de juicios históricos a los genocidas y de la exigencia del cese de la impunidad para los cómplices civiles, vemos a sectores vinculados con crímenes políticos y económicos del terrorismo de Estado intentar ensuciar los pañuelos blancos, abrazados por todo el pueblo, incluso por el mundo entero, ante el cual las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo son un ejemplo histórico en materia de compromiso y derechos humanos.
No nos parece casual que en estos tiempos en los que se investiga la participación de los grupos económicos en el genocidio se manipule la información sobre Sergio Shoklender para agredir la lucha histórica de los Organismos de Derechos Humanos.
Estamos convencidos de que la Justicia será la encargada de resolver la situación del ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo.
No podemos dejar de lado que en el momento de máximo avance hasta ahora en la Justicia, a 10 años de la apertura de la causa que involucra el derecho a la identidad de Marcela y Felipe Noble Herrera, se pretenda poner en duda la legitimidad de nuestra lucha.
Repudiamos el uso que se está haciendo sobre este tema, que está siendo utilizado en una época electoral como una herramienta de ataque sin límites para intentar desprestigiar la honrosa tarea de las Madres y de los demás Organismos, como así también para agredir al Gobierno que desde la gestión de Néstor Kirchner y la de Cristina Fernández decidió hacer política de Estado la lucha histórica de los Organismos de Derechos Humanos. Pero también sabemos que esas políticas cuentan con un apoyo popular que es indestructible.
Sabemos que el pueblo nos acompaña y que más de treinta años de historia, lucha y compromiso nos respaldan.
Firmas: Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, H.I.J.O.S.- Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio
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