DEMASDEMASIADO PROGRE PARAm MACRI

“Así como la monarquía terminó con el feudalismo y la república terminó con la monarquía, la democracia popular terminará con la democracia liberal burguesa y sus distintas evoluciones democráticas de que hacen uso las plutocracias dominantes”
Juan Domingo Perón

"EL PERONISMO NO SE APRENDE NI SE PROCLAMA, SE COMPRENDE Y SE SIENTE"
EVITA


Mostrando entradas con la etiqueta Ley de servicios de comunicación audiovisual. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ley de servicios de comunicación audiovisual. Mostrar todas las entradas

Todas las voces, todas

A raíz de acontecimientos recientes, escribí esto. Lo escribí porque me ayuda a pensar; y se me ocurrió compartirlo por si sirve, con la tranquilidad de saber que si no sirve se tira, y listo. 
Todas las voces, todas

Eduardo de la Serna

Leyendo el excelente artículo de Mario Weinfeld hoy en P/12, me surgen algunas precisiones (no a Mario, sino en otro orden, quizá no tan otro):
·         Una diputada presentó un proyecto de ley para que se elimine la “cadena nacional”, o que –para más precisiones- cada canal de aire decida si pasa o no el informe o discurso del caso;
·         Una senadora presentó un pedido para que en Tucumán se pueda ver el programa de Lanata, lo que no significaba –en este caso- que cada canal decidiera qué emitir, ni un cumplimiento de la Ley de Servicios de Comunicación audiovisual, sino una referencia a un programa específico y concreto, y no a otros;
·         Los voceros de los Medios de Comunicación dominantes, piden una y otra vez la supresión de la “cadena nacional”, además parangonándola con “Aló Presidente”, de Hugo Chávez en una seleccionada comparación. ¿Por qué no la comparan con “Fox contigo”, por ejemplo? (es cierto que el estilo y la oratoria exuberante de Chávez no se compara con el soporífero modo de Vicente Fox, pero esa no parece la razón);
·         Personajes que “leen y escriben con dificultad” (como decía mi viejo), como Luis Majul se la pasan cuestionando que con “dinero de nuestros impuestos” se mantienen programas como 6, 7, 8  como si la TV pública no tuviera publicidad, y –sobre todo- como si ahora el “canal 7” no fuera una opción, cosa que no ocurría en tiempos del “osito Teddy” cuando el canal era in-visible. A lo mejor, precisamente por eso;
·         La campaña –que no es de ahora- contra Víctor Hugo Morales no parece que deba despegarse de este “combo”: resulta creíble (¿alguien le cree a Bonelli?), presenta argumentos, da la cara (¿pudo dormir Bonino después de la “ametralladora de argumentos” que le descerrajó?). Pero claro, por un lado se enfrentó siempre con lo que él llama “el lado Magnetto de la vida”, además, le dijo en la cara a Majul que lo que él hacía (¿era de él o fue un “prestanombre”?) no tenía nada que ver con el periodismo de investigación;  y hoy es Majul –y ayer- el que aporta para la campaña anti-VH… en mi barrio a eso lo llaman “venganza”. Y por el otro lado, aparece Lanata, que era un abanderado de la (o de cierta) progresía, hasta que quedó claro que la “Revista XXI” salía de “tierras de Kohan”, hasta que en el documental –en el que se presenta como un Michael Moore degradado y empobrecido, sobre la ”Deuda Externa”, no dice una sola palabra sobre Menem, para no aludir a la andanada que le dirigió Hebe Pastor de (sic) Bonafini, y finalmente, su rutilante aparición en los cables de WikiLeaks en sus visitas a “la Embajada” a raíz del patético paso por el diario Crítica, que se ocupó de fundar y fundir, asociado a Matta, el a su vez fundidor de Aerolíneas Argentinas. Peligroso trío Magnetto-Majul-Lanata. Tres contra uno, en mi barrio, lo llaman cobardía.

Eso de buscar “que se callen” no es inocente. Están los que quieren conservar el monopolio de la palabra. Es la única manera que tienen algunos de que les crean: cuando no hay otras voces; la confrontación los dejaría desnudos. Y están los que por complicidad, mediocridad o pago mediante, se asocian a estas voces, en un coro desafinado. Sean senadoras, o diputadas.

Vamo a decirlo en castellano

Buena noticia para la democracia!!! La Corte Suprema fijó plazo para que Clarín desinvierta!
Aquí les dejo para los más leguleyos, el fallo completo de la Corte al respecto, pero me voy a permitir hacerles un resumen ejecutivo paa los lectores no doctos y con alguna limitación a leer 22 fojas  que, con espíritu militante he conciensudamente leído para hacerles este relato:


FALLO DE LA CORTE COMPLETO


VOLVER

El Canal Volver, del Grupo Clarín, deberá pagarle a los actores por reemitir sus programas

Por decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el canal del Grupo Clarín, se verá obligado a pagarle a un grupo de actores por la emisión de películas y series.

En algunos casos serán sus herederos los que cobrarán el beneficio por la reemisión de  “antiguas películas de cine y series, novelas, unitarios y distintas producciones argentinas televisivas”.

Entre los beneficiarios están Guido Gorgatti, Julio López, Jorge Alberto Ripoli (Joe Rígoli), Ilda Arce, y Horacio Erman, y los herederos de José Díaz Lastra y Pepe Biondi.

Asimismo, no se trata sólo de un reconocimiento económico sino también a la calidad artística de los actores: “Es un hecho público y notorio, al menos en muchas generaciones de nuestro país, la calidad de las interpretaciones que efectuaron los actores que, como se dice en la demanda, han tenido una importante y vasta trayectoria a lo que se suma la trascendencia de la reproducción de los programas que realiza ‘Volver’ donde el papel que tuvieron ha sido decisivo para la conformación de las obras que allí pueden observarse. En efecto, no son reproducciones donde los demandantes tuvieran una relativa importancia, sino que muchos de ellos han hecho de esas obras verdaderos hitos en la televisión y cinematografía argentina”.

Julio López, una de los grandes talentos de la escena nacional. Por decisión de la Corte Suprema su trabajo de ayer usado a destajo por la señal Volver deberá ser reconocido económicamente. Es justicia.

Tomada de http://elgatoescaldado.tumblr.com/ del 14 de diciembre de 2011

Un recuerdo personal

A dos años de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual

Por Osvaldo Nemirovsci*
La lucha por un modelo de comunicación más democrático e inclusivo es una causa por la que muchos argentinos hemos trabajado durante décadas, y hoy sentimos una alegría inmensa al estar celebrando el aniversario de una de sus conquistas más fundamentales: la sanción de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (26.522).
La imborrable madrugada del 10 de octubre de 2009 cuando la ley más debatida de la historia de las comunicaciones en Argentina era aprobada en el Senado de la Nación con 44 votos a favor y 24 en contra, tras una contundente mayoría a favor en Diputados, se matiza con recuerdos personales y colectivos de muchos años atrás, cuando en los comienzos del gobierno de Néstor Kirchner empezamos a militar y a trabajar por cambios regulatorios indispensables, que sembraron el camino que culminaría luego con la sanción de la nueva normativa. 
A principios de 2004 en mi carácter de presidente de la Comisión de Comunicaciones e Informática de la Cámara de Diputados, y acompañado de significativos referentes del campo de la comunicación, empezamos a tratar los primeros apuntes para modificar el decreto-ley 22.285, sancionado en 1980 durante la dictadura militar. Nos resultaba inaceptable que con casi 30 años de democracia, las comunicaciones seguían siendo reguladas con una normativa del gobierno de facto que, a su vez, con sus sucesivas modificaciones, especialmente durante los `90, se ajustaba a los intereses de las corporaciones y el mercado, en lugar de expresar los conceptos más amplios de democracia, igualdad e inclusión.
Una inquietud de la Comisión de Comunicaciones e Informática en general y mía en particular, era la necesidad de sancionar una nueva Ley de Radiodifusión. En ese entonces las condiciones políticas aún no estaban dadas para un nuevo marco normativo, por lo cual se buscó la reformulación del artículo 45 de la Ley 22.285, que impedía a las figuras jurídicas no comerciales hacer radiodifusión. Los sectores sin fines de lucro, como las cooperativas o universidades, eran excluidos en esa normativa que concebía a la radiodifusión como un mero espacio de mercado.
El 14 de septiembre de 2005 llegó la primera conquista con la modificación de ese artículo como primer paso para luego conseguir nuestro innegable objetivo: la sanción de una nueva ley que estableciera una comunicación al servicio de todos los argentinos.
Luego, vinieron los “21 puntos” considerados fundamentales para democratizar las comunicaciones en la Argentina, que fueron simbolizados en la Coalición por una Radiodifusión Democrática y resultaron decisorios los aportes como la militancia de funcionarios, dirigentes, cuadros políticos, académicos y representantes de la sociedad civil. Quisiera destacar que en cada uno de esos momentos tanto cuando comenzamos a principios de 2004 con Néstor Kirchner como en los momentos claves en 2008 y 2009 pudimos apreciar la labor incansable de luchadores como Damián Loreti, Gabriel Mariotto, Luis Lazzaro, Néstor Piccone, Néstor Busso, Néstor Cantariño, Cristian Jensen, Sergio Fernández Novoa, Omar Plaini, Felipe Boccoli, Osvaldo Petrilli, Juan Carlos Fissore, Gonzalo Ottone, Daniel Rosso, Roberto Abalos, Martín Granovsky, Tristán Bauer, Martín García, Canca Gullo, Sergio Gelman, Adrian Caiafas, Walter Formento, Quique Masllorens, Manolo Baladrón, Sergio Gelman y Gonzalo Carbajal,  entre otros, y que seguramente cometo alguna injusticia en no mencionarlos.  Y quiero especialmente recordar que toda esta lucha culminó en una franca victoria del pueblo gracias a la siempre y firme decisión de Néstor y de Cristina.

*Coordinador general del Consejo Asesor del Sistema Argentino de Televisión Digital Terrestre.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails