DEMASDEMASIADO PROGRE PARAm MACRI

“Así como la monarquía terminó con el feudalismo y la república terminó con la monarquía, la democracia popular terminará con la democracia liberal burguesa y sus distintas evoluciones democráticas de que hacen uso las plutocracias dominantes”
Juan Domingo Perón

"EL PERONISMO NO SE APRENDE NI SE PROCLAMA, SE COMPRENDE Y SE SIENTE"
EVITA


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Víctor Heredia: "No puedo dejar de responder esta infamia"

Carta del artista popular sobre por qué apoya al Gobierno Nacional.


A veces leo tantas ofensas que no sé a cual responder, incluso me digo que no vale la pena, que no es necesario, que la gente solita se va a dar cuenta de las mentiras que muchos periodistas y seudo intelectuales pretenden instalar desde sus supuestos altares.


Pero no puedo dejar de responder a esta infamia, soltada como al pasar en notas periodísticas, comentarios radiales y televisivos: “Los artistas que apoyan este modelo lo hacen por dinero.” “Es el interés por recibir la dádiva del estado lo que los mueve a apoyar las consignas del gobierno”. Es decir, que todos aquellos que sufrimos en carne propia las tremendas consecuencias de la censura, la persecución y hasta el exilio en muchos de nuestros casos y el dolor de ver como secuestraban y asesinaban a familiares y amigos, lo hicimos sólo como ahorristas de un crédito que la democracia nos iba a devolver en moneda constante y sonante, o en la forma de un programita de televisión, un recital, unos pasajes al exterior, la dádiva de un subsidio para una película, un dinerito para grabar un CD, etcétera, etcétera.


¿De verdad creen que este gobierno popular compra a sus artistas, o a sus intelectuales para transformarlos en sus compañeros de ruta? ¡Impresionante miopía! Brutal cachetada a la militancia de años que portamos muchos de los que hoy aplaudimos los logros de este modelo popular. Y no me vengan ahora con aquello de que “¿Ah, te cayó el sayo?”, porque no me cabe, como no le cabe a tantísimos que dieron parte de sus vidas y sus carreras en pos de un sueño colectivo que recién ahora y después de varios gobiernos democráticos empieza a vislumbrarse.


No, estimados enemigos del progreso, no es por tan despreciable razón que acompañamos este modelo. Nuestra militancia tiene tantos años como cicatrices, tanta felicidad como lágrimas, tanto ayuno como renovada esperanza. Somos parte de un proyecto que comenzó hace mucho tiempo atrás y que fue encarcelado, desaparecido, torturado y asesinado tantas veces como las que resucitó.


Da pena leer como equivocan sus análisis y como intentan menoscabar la digna lucha por una libertad que hasta les permite solazarse en sus falsedades, —quizá la palabra sea revolcarse—, sí, como lo hacen en el odio y el evidente rencor que les genera la derrota.


Me temo que tendrán que revisar sus bolsillos, porque quizá sean ustedes los “pagados” cuando acusan a mansalva a los artistas populares, a los intelectuales que responden al interés colectivo, porque si no se han dado cuenta, tal postura los hace cómplices, socios de los mesiánicos y las corporaciones mediáticas, de los monopolios económicos que siempre manejaron desde las sombras a nuestro país. Les aseguro que no hay dinero de por medio en este orgullo de pertenecer al conjunto de argentinos que quiere otro país, hasta otro mundo para sus hijos.


Creo que lo que más les duele a ustedes es que íntimamente saben que lo hacemos por amor al prójimo, a costa de lo que podemos perder si no ganamos la partida, eso creo que está claro en las viejas listas negras, en las amenazas, en nuestros exilios, lo está desde la incertidumbre familiar, desde el ostracismo que a veces sufrimos por pensar como pensamos. Pero tienen razón, no es gratis, a cambio recibimos miles de sonrisas, cientos de abrazos, millones de palabras de agradecimiento por estar donde corresponde, es decir con el pueblo, expresiones que, intuyo, a ustedes les deben llegar en cuentagotas. Una lástima, hay cosas que valen mucho más que un suculento cheque.

Tomado de Agencia Paco Urondo

Piñas, mentiras y video.

La frase se encontraba en el medio del discurso, casi imperceptible, pero no podía faltar.  Es de libro.  El inconciente no se aguanta, por algun lado aflora, es solo cuestión de paciencia.

Joaco, puso todo al asador.  Solo le restan 6 días y salvo una catástrofe natural, puede impedir que 60 Toneladas de populismo (asimilemos cada punto porcentual como tonelada de populismo, ¿no está bueno?) lo aplasten contra la mesa del escritorio donde escribe sus epístolas gorilas y destila el más rancio odio de clase hacia un poder que no comprende tal como se está desarrollando, dadas las características de su propia formación.

Los archivos de la historia nos persiguen a todos y Morales Solá no es la excepción.  Allí lo vemos como ¿¿corresponsal de guerra??, entrando al monte tucumano junto a la plana mayor de la represión en los años de plomo de una Argentina que se empeñaba a hacer ver al mundo que éramos "derechos y humanos", o que la "antipatria desde el exterior quiere mancillar nuestro buen nombre con campañas sucias".

Volviendo al tema que nos compete, Solá en su editorial de La Nación nos dice: "Moreno cruzó un límite, con el silencio cómplice del poder".
Yo lo único que veo cruzar a Moreno, en el video de marras, es por detrás de la camioneta del PRO con más actitud de ¿que mierda está pasando aqui? (hay que recordar que es muy mal hablado), que "tan exaltado como los agresores".  Pueden buscar el video que lo van a encontrar en todos y cada uno de los sitios que por convicción, por obligación, o simplemente por ser el discurso dominante, replican día a día lo que las usinas de capital federal están dispuestas a instalar como tema central.

Y esto nos sirve para aclararle a Morales Solá, que la presi no es Chiquito Reyes, un gil de goma como vos.  Si googleas como le sugiere a la presi "agresiones de Guillermo Moreno" y hacés avanzada la búsqueda a las últimas 24 horas, entenderás que su poder de fuego (el de los medios concentrados) es bastante importante, ya que se replica 25000 veces una historia anodina, inventada, y sacada de la galera como conejo verde.

Entonces no me vengás a correr con números si no los podés fundamentar en nada o los propios números desmienten o denotan su falaz construcción.  Que casualidad, como las consultoras con el INDEC, no?.  Mismos métodos, misma matriz.

Pero yo comencé esta nota hablando de un fallido de Joaquincito y todavía no se los mostré.  Este muchacho me saca.  Son tantas las cosas y tantos los años de escucharlo y de verlo, desde pedir: ¡¡¡un muerto por el amor de dios!!!, en la patética reunión en el senado, donde era la voz cantante de un grupo de atribulados periodistas in the pendientes que "pedía" por su seguridad, hasta esta payasada.  Bueh, volvamos, no me distraigo más.  Independientemente de que estoy seguro -esto es una mirada muy personal- que entre otras cosas Joaco le envidia los ojos a nuestra presidenta, de su propia pluma se desprende lo que realmente preocupa a nuestro escritor estrella, cuando se recuerda que Cristina Fernández "...suele recitar las bases de la democracia y de la tolerancia con envidiable convicción...", no lo puede entender, porque él siempre tuvo otras convicciones, o las fue mutando de acuerdo a su conveniencia, como le ocurrió con casi todos los que se cruzó en su vida cívico militar periodística y digo casi, porque aunque parezca mentira, confío en las convicciones (aunque criminales) de los nazis o de los Videla que moralito en su fuero íntimo también envidia.
El día que caigan las máscaras, más de uno se va a tener que ir corriendo al baño a retocar el maquillaje porque no se va a aguantar su propia desfiguración.

¿Los políticos mienten?

Es común escuchar una frase hecha “los políticos nos mienten”, “no le creo a ninguno”.
¿Realmente es siempre así? A ver, supongamos que en 1989 el collage de Menem coqueteando con todo el mundo podía dejar lugar a que sectores populares y clase media interesada en su propio bien y en el bienestar general vieron en él a quien podía satisfacer su necesidad. De acuerdo los engañó. ¿Pero en las elecciones de 1991, 1993, 1995, ¿a quién engañaba Menem? Menem mintió una vez, sólo una vez. Digo esto porque tenemos una reciente experiencia: ¿Macri miente? ¿Quién sensatamente puede creer que después de 4 años de gobierno va a hacer otra cosa que no sea continuar su desastrosa gestión? Y ahora ¿quién podría esperar de Alfonsín o de Duhalde que prosigan los juicios por delitos de lesa humanidad o que se apliquen recetas económicas que no se basen en el ajuste y el endeudamiento externo? ¿Ellos mienten o la mentira está en como se crean las necesidades de la gente para que venga un salvador a satisfacerlas?
Esto me viene a la mente a raíz de una serie de argumentos sostenidos en nuestros grandes medios en los últimos días
El argumento1: “Otra vez la inseguridad” y “La Justicia no actúa”. El argumento alimentó la “pueblada de Ayacucho”, fogoneada por medios de comunicación que instigan para que “la gente” (se quiere decir “gente como uno”) pida “mano dura” (se sobreentiende contra los que no son “gente como uno”). La desazón de “la gente” se alimenta al ver cómo las tapas de esos mismos diarios nos muestran que esos jueces tienen su encarnación en Zaffaroni, un garantista para el cual “los derechos humanos sólo están para defender delincuentes” como lo que parece que es él y que seguro no irá nunca preso….
El argumento 2: “no somos como Chile”, “allí no hay inseguridad”, hace mucho que nos taladran desde los grandes medios. El rosario de los mediáticos al país transandino seguía con las alabanzas constantes de Susana y Mirtha, agudas pensadoras que tanta influencia positiva ejercen sobre las mentes abiertas al conocimiento. Lo suyo no era sino un refuerzo positivo a lo que tanto empeño editorial de nuestra cadena nacional de des-información por radio, TV, Diarios e Internet. Todos coincidían en repetir lo que decía la usina “en Chile la gente está bien”. No se queja porque se siente defendida por policías y militares que aplican la mano dura gracias a que lo permiten gobernantes y jueces que allá sí son honestos. Sobre el “orden” de Chile sólo pudo asentarse lo que nadie dudaba en calificar como el “milagro de la economía chilena” y los logros de la “educación privada”.
El argumento 3: “La violencia callejera llegó a Londres”. El lunes por la tarde en un bar enfrente de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA miraba sorprendido cómo TN había dividido en dos la pantalla para mostrar, de un lado los disturbios en Londres y al lado el corte en la 9 de julio provocado por 30 personas mientras policías desviaban el tránsito. Yo me preguntaba: ¿estoy a cinco cuadras de disturbios iguales a los de Londres y no me daba cuenta?  Debería ver más TV para conocer mejor por dónde ando.
Volviendo al argumento 1: Todos sabemos que lo de Ayacucho se trató de la mentira de una madre que ante la desesperación de la muerte de su bebé simuló un asalto violento a su casa desatando una paranoia alimentada por los grandes medios. También queda claro que el affaire Zaffaroni que vino a reforzar el argumento, fue montado por una ONG liderada por el abogado defensor del Scilingo cuando declaró en España por los vuelos de la muerte. Del otro lado del estrado estaba Baltazar Garzón y alguien a quien llamó para colaborar en el proceso por su reconocimiento internacional: Zaffaroni. Scilingo fue declarado culpable con una pena de más de 1.000 años de prisión (suma resultante de cada uno de los delito probados).
Volviendo al argumento 2: la tasa de inseguridad medida por muertos en delitos callejeros en Chile es superior a la de Argentina. El “milagro de la economía chilena” se basa en un solo producto, el cobre, explotado por multinacionales vinculadas con extendido sistema de corrupción que atraviesa medios, políticos, jueces. Chile mantuvo la fuerza represiva creada por Pinochet y la liberalización total de la economía. Lo que ahora aparece es una nueva generación que ve en Argentina otra cosa y se pregunta ¿por qué tengo que pagar 15 años para estudiar 5 en una institución pública? ¿por qué tengo que ir a Argentina a estudiar y no tengo la posibilidad de hacerlo en mi país? Preguntas que en nuestros grandes medios se encargarán de ocultar
Volviendo al argumento 3: la 9 de Julio no es la rebelión de Londres, todos lo sabemos, entre otras cosas porque desde 2003 la policía tiene orden de no aplicar la “mano dura”. Es cierto que los cortes cotidianos molestan, irritan. Pero en definitiva se trata de un problema de cómo distintos sectores de la sociedad asumen la libertad que tienen para hacer lo que quieran. Libertad implica responsabilidad. La misma que deben tener los medios para desempeñarse después de haber eliminado el delito de “calumnias e injurias”.
Hemos escuchado a muchos que los piquetes no deben permitirse porque afectan el derecho de los demás. Sin embargo son menos los que hacen ver cómo se atropella a diario nuestro derecho a informarnos por la mentira despiadada, por la libertad para “calumniar”, “injuriar”, y en definitiva para tratarnos como idiotas a todos.
Volviendo al principio ¿son los políticos los que mienten? 
Gracias Gustavo

Cambio de analista

Voy y pago. Aunque el vendedor se quede desconcertado, llame al encargado, me pregunte si llevo conmigo el carnet de la  obra social o si tengo los medicamentos a mano.  Pago 5.29 dos gomas de borrar Dos Banderas, cuando el insolente me dice que le debo 1.80.
Como yo les creo, me solidarizo con Nidera, Dupont, y cuanta empresa productora que "cumplen con las leyes nacionales y asumieron el compromiso de cumplir con su código de ética y buenas prácticas agrícolas, al tiempo que aplican sus propios estándares que, en muchos casos, alcanzan los más altos parámetros vigentes a nivel internacional en materia de trabajo rural".(solicitada ASA)
Como no tengo motivos para desconfiar, me escandalizo al escuchar a Biblita cuando descubre el engaño y desenmascara a Fuerza Bruta en el velorio del ex presidente.
Despues de todo tenemos una presidenta que era brutalmente golpeada por su marido (de ahí su bipolaridad), que no se va a presentar a su reelección, porque su debil temperamento no lograría asimilar la derrota.
Como no les voy a creer si el mismísimo Lanata entiende que el más débil es Clarín. Quien soy yo para contradecirlo.
O a Magdalena, Tenembaun, Morales Solá, Castro, Majul, Bonelli, Mirtha, Blanch, Grondona, Bravo.  Son todos Periodistas Reyes de Copas (independientes)
Es más, creo que Guillermo Moreno los está observando a ver que maldad puede hacerles, solo porque son contreras.

¿Como que cuanto tomo de Prozac?.
¿Porqué duplicar la dosis?

Fue solo un sueño, ¿si no se lo cuento a usted a quien sino?
¿Voy a tener que cambiar de analista?
¿A quien llama?
Socorro!!!!

Por las noches la realidad desespera

Yo crecí, como muchos de ustedes, con la certeza de que los medios muestran la realidad y fue una creencia  muy fuerte entre digamos, la gente de más de 30 años.
Todos tuvimos una abuela que nos decía "lo dijo la radio" o "lo dijeron en la televisión" y eso alcanzaba para dar por hecho que era así y no de otra forma.
Era palabra santa.
Un buen día empezamos a notar que algo contradecía "nuestra" percepción de la realidad.  Contrastaba con nuestra más racional mirada de los acontecimientos fundamentalmente, porque muchos de ellos nos tenía a nosotros como protagonistas y sabíamos que eso que nos mostraban en la tele era, como mínimo, una tergiversación.  Incluso aquellos que cargamos con más años de terapia, o somos más instrospectivos, llegamos a dudar de nuestro comprentender y le dábamos vueltas tratando de discernir ese punto de vista que nos hacía tanto ruido.
Entonces, nos dimos cuenta.  Nos avivamos. 
Estos medios que nos decían que salgamos con paraguas porque iba a llover, o nos informaba desde las necrológicas quien se había muerto, intercalaba entre sus noticias inobjetables, subjetividades de dudosa comprobación, cuando no obviaba palmariamente y desde una posición tomada, párrafos enteros de una realidad que no estaba de acuerdo con su idiosincracia. De ahí que muchos de nosotros, nos encontramos perdidos.  Algunos más que otros.  Y si bien para muchos fué descubrir que nuestro abuelo había amasado su fortuna en burdeles y trata de blancas y no, trabajando de sol a sol en el almacén -según la versión oficial de la abuela- algunos nos revelamos ante esa profanación del recuerdo del abuelito, investigando y descubriendo la cruda verdad, otros se negaron a tomar en cuenta este giro de la historia y se aferraron a esa imagen falsa pero no traumática.
Son como los hijos apropiados por Noble, niegan la realidad y prefieren no enterarse aún a costa de su propia identidad.
¿Cual es la posición que debemos tomar aquellos que, con la responsabilidad a cuestas de saber la verdad, convivimos cotidianamente con los cultores del "miro para otro lado"?
¿Podemos obligar a mirar algo que no quieren?  ¿Con que derecho?
Las respuestas a estos interrogantes son muchas.
Espero sus comentarios. 

Trabajador IRRESPONSABLE

Atendiendo al título de la nota, damos cuenta que nuestro buen amigo y secretario general de ATE-Indec, Daniel Fazio, nos miente descaradamente. 
Me consta que los trabajadores del INDEC, más o menos 1.500, no tratan de "no alentar la cuestión de no contestar"( más allá de espantosa sintaxis), sino todo lo contrario.  Los trabajadores del INDEC, instan a cumpir con un mandato constitucional y como se capacitaron para salir a cubrir cualquier incendio, demuestran que creen en lo que hacen y no presentan las contradicciones de algunos.
Los trabajadores del INDEC no apuestan al fracaso del CENSO, porque trabajan todos los días para hacer el mejor censo de la historia, y no andan por los medios generando dudas sobre la seriedad del operativo.  
La pregunta del millón entonces es: ¿Cuales son los trabajadores que responden tan irresponsablemente?.
¿Quien es este mamarracho que finaliza la nota asegurando "Tenemos un compromiso como empleados del Estado y como trabajadores del Indec desde hace muchos años. Aunque hay una decisión personal en la que nosotros no podemos influir. Es muy difícil convencer a las personas de que traten de obviar la situación que se da hace tres años", sin que se le mueva un pelo?.
Hipócritas que apuestan al fracaso de un operativo que insume el trabajo de más de 650.000 personas, pero esgrimen la palabra "compromiso" quitándole toda connotación con la realidad.  Porque el compromiso de un trabajador del Estado es, ante todo con el Estado, sin importar la bandera política que circunstancialmente tenga el gobierno, y el CENSO, es una política de Estado.

¿Un gobierno de derecha?

Cuando se dice que este gobierno es "de derecha". ¿Qué se quiere decir? ¿Que mantiene el sistema capitalista? ¿Que no es socialista? ¿que se está diciendo?
Creo que este sistema mantiene el sistema capitalista, y eso es lo que más me distancia del gobierno. Debo decirlo. Pero seamos claros: pocas cosas son más superficiales hoy que hablar de "izquierda" o "derecha". Es evidente que yo estoy a la "derecha" de Zamora, y a la "izquierda" de Patti. Pero eso no dice nada. Es una palabra "de relación". Allí donde yo estoy (o pienso que estoy, o digo que estoy, o dicen que estoy...) hay quienes están a mi derecha y a mi izquierda. ¿Luego, yo soy el "garante" o "referente" de izquierdas o derechas? Obviamente no. Mariano Grondona dice ser de "centro derecha", y eso a muchos nos causa gracia (y preocupación), Alsogaray decía que era "de Centro", y eso era gravísimo.
La garantía ¿es la democracia?, si lo fuera, ¿cuál democracia? Bush era demócrata, ¿era de izquierda?, Hitler fue elegido por voto popular, ¿era de izquierda?, Fidel no, ¿es de derecha?
¿Néstor y Cristina son más de derecha que Videla? Me parece gravísima esa insinuación. Porque si es el gobierno más de derecha que hemos tenido, obviamente lo es. Es un silogismo simple.
Algunos piensan que un criterio podría ser el anti-semitismo. Es posible (aunque Bush no fue anti judío, sí anti árabe, que también son semitas, claro). En la dictadura, es sabido que los judíos lo pasaban doblemente mal en los centros clandestinos de detención; y parece que uno de los criterios (o "excusas" para darlo a Magnetto y Bartolomé Mitre) de la "venta" (sic) de Papel Prensa era que no fueran grupos judíos. En ese caso, al menos pareciera que Videla fue más de derecha que Cristina.
Otros criterio pareciera ser el económico, esto es el beneficio de los Trust, Emporios o Mono/oligopolios. Aunque en los EEUU -que no parece un pais de izquierda (a menos que todo esté tan cambiado que resulte serlo)- a Microsoft se le dio ¡¡¡un año!!! para deshacerse de empresas (lo mismo que Clarín afirma no poder cumplir, además de reclamar "derechos adquiridos" ¿adquiridos en la tortura?). Después de privatizaciones y concentraciones, algo se desarticuló, poco, para ser justos, aunque el equilibrio de poderes no es fácil de manejar. En eso no parece que este gobierno sea más de derecha que Videla, Menem, De la Rua y en gran parte Alfonsín.
Las relaciones internacionales parecen otro criterio. En esto no parece demasiado difícil distinguir la "Unasur" de las "relaciones carnales", de la ruptura con los "paises no alineados", o demás momentos se alienación incuestionable.
Los derechos humanos pareciera otro, pero en esto no se puede comparar. Preguntarse si en los '70 Néstor y Cristina eran defensores de los DDHH o usureros es una pregunta absurda. ¿Dónde están ahora? ¿Dónde están hoy las madres, abuelas y muchos otros organismos de DDHH que siempre estuvieron "allí"?
La mirada histrórica podría ser otro criterio: pero la mirada que el Bicentenerio nos legó no parece una mirada que reivindique a los Sarmiento, Rivadavia, Roca, Mitre y demás "pro-hombres". En la mirada del Bicentenario yo vi los movimientos populares, Malvinas, las dictaduras, la industria (y el campo), las Madres, lo ví a Carlos Mugica proyectado en el Cabildo, y ví a los presidentes latinoamericanos (de izquierda y derecha), y a ninguna "infanta".
La verdad, me parece que la pregunta (o la afirmación) resulta grotesca. Podrían preguntarse otras cosas, y podríamos estar o no de acuerdo. Pero hacer política desde slogans sinceramente me resulta muy pobre; más cuando los slogans son pobres. ¡Pobre política si así la analizan los analistas!
 
Eduardo de la Serna

Ser una bloguera K en los tiempos de la Real Malicia por Marcela Fumale

Hace apenas un día, en sus dos ediciones: virtual e impresa, el diario La Nación publicó una nota de su columnista Carlos Reymundo Roberts, titulada "El sueño de mi vida: ser un bloggero K"; y que según mi humilde entender, además de falaz, hipócrita y carente de sustento como investigación periodística (en realidad se trata de un compendio de argumentos sin el más mínimo nivel profesional), se puede encuadrar dentro de lo que nuestra legislación debería condenar como de “Real Malicia.”

Carlos Reymundo Roberts es un triste comunicador del establishment al servicio del poder económico, al que nunca va a juzgar y a sancionar, para seguir seduciéndolo. Aunque, como bien le escriben en más de un comentario sobre dicho artículo, ha perdido una gran oportunidad de demostrar que puede ser algo más que ese patético obsecuente del poder corporativo que mes a mes alimenta sus bolsillos y su ego de escriba sin principios. Carlos Reymundo Roberts podría haber investigado con seriedad a los blogueros que menciona en su nota, ya que un alto porcentaje de los que escribimos en estos blogs, quienes -según sus irracionales difamaciones seríamos sostenidos económicamente por el gobierno nacional- firmamos con nombres y apellidos perfectamente visibles, cuentas de correo también visibles y una inmensa mayoría incluso mostramos nuestros verdaderos rostros en fotografías y videos.

Y todo esto ocurre porque para un ser tan insignificante es más fácil incurrir en la Real Malicia que hacer algo que sí hacemos aquellos a los que oprobiosamente señala: investigar, invertir tiempo y esfuerzo, enfrentar las realidades, desenmascarar los engaños. Sin dudas ese trabajo es un territorio inexplorado para quien no conoce de ideales ni luchas, sin que medie una grata remuneración por ello. Para Carlos Reymundo Roberts es mucho más sencillo garabatear un panfleto que lo aleja escandalosamente de la verdadera profesión de periodista, repitiendo la fórmula que encontrará consentimiento en las mentes retrógradas y materialistas de quienes a él sí, le pagan por hacerlo.

Y virtualmente incrimino con total fundamento a este hombrecito de incurrir en Real Malicia porque:

. Nos acusa de no dar argumentos en nuestra defensa al gobierno nacional, pero no expone siquiera un ejemplo de esto. Cuando, tanto él como todos los otros títeres del establishment mediático, saben perfectamente que lo que los asusta de nuestro movimiento bloguero son nuestros argumentos y nuestra creatividad a la hora de mostrar sus canalladas y mentiras, esas que por años los poderosos de turno se encargaron de ocultar, por temor al verdadero poder que hay detrás de la mal llamada "prensa independiente".

. Nos atribuye cobrar suculentos sueldos directamente enviados de la Casa Rosada -aunque de esto jamás haya podido encontrar una sola prueba, porque el hecho es inexistente- haciendo quizás una transferencia de sus propias conductas, porque esa “prensa independiente” sí que conoce de dineros turbios que van y vienen, que hasta la vida de inocentes pueden haber llegado a costar, según nos estamos enterando últimamente. Este hombrecito sabe que lo que escribió es una gran mentira que obedece a la estrategia de una línea editorial. Y porque lo sabe, lo acuso de Real Malicia. Sabe que cuando hay ideología y pasión, las personas sacrificamos incluso lo poco que tenemos por defender nuestros ideales. Él y sus jefes lo saben y temen. Temen a un grupo de hombres y mujeres que, en más de un caso no llegan a fin de mes, pero están dispuestos a seguir dando de su tiempo y de sus recursos para que este proyecto de país por el que han apostado todas sus esperanzas, siga adelante. Lo saben, por eso mienten.

Ese ocultamiento de la verdad, esa ausencia de investigación, esa falsedad repetida en un medio de llegada masiva: eso es Real Malicia. O sea: tienen conocimiento de que escriben falacias, calumnias e injurias; pero continúan haciéndolo. Y si algo no me puede negar el hombrecito de la foto con su cara de comercial de pasta de dientes, es de su conocimiento de estar cometiendo todas estas maldades a cambio de un sueldo que, al menos yo y todos los blogueros que conozco, no recibimos. Ni recibiríamos. Porque esto es pura militancia, y la militancia es así de pura.

Por eso, una vez más me pregunto, ¿qué es lo que tanto temor despierta en esta suerte de escribidores mediocres y sin capacidad de reflexión, que los hace arremeter con tanta crudeza contra un blanco tan pequeño como es el grupo de blogueros? Somos apenas un puñado de militantes que defendemos el modelo propuesto por el Gobierno Nacional, ¡nada en comparación con el monstruo que los maneja y al que responden con reverencias vomitivas! ¿Será que conocen la historia del pequeño David, aquel que derrotó al gigante con tan sólo una certera piedra asestada en el lugar correcto?

De ser así, su nota, muy lejos de inmovilizarme o silenciarme, hace que llene mis bolsillos con más piedritas que seguiré arrojando al ojo del gigante. Porque si algo hay en mí que no tendrán forma de quitarme los Carlos Reymundo Roberts de este mundo, son las utopías. Por cada una de ellas es que sigo creyendo en que, como un verdadero ejército de niños y gracias a nuestras piedritas certeras, veremos caer al gigante que ruge lleno de furia frente a nuestras caras, pero que ya no logra amedrentarnos.

Y sobre todo porque, como buena bloguera K, sigo las huellas de quién no hace mucho tiempo dijo:

“Aún a costa, muchas veces, de soportar cuestiones que tienen que ver con mentiras o cuestiones que no son ciertas, yo prefiero mil millones de mentiras antes que ser la responsable de haber cerrado la boca de alguien.”
Cristina Fernández de Kirchner

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