Está bien que no propiciemos la desocupación en ningún sector de la economía, ni aún en aquellos que, aunque acomodados, representan a cierta clase media con pretenciones, y están vinculados precisamente a quienes otrora nos fustigaron sistematicamente con recetas de cierto tufillo neoliberal u ortodoxo, que bien sabemos a donde nos llevó.
No obstante, tampoco se pienen estos señores, que porque la libertad es libre y se ejerce de pleno derecho en nuestro país, somos giles de goma y nos vamos a comer nuevamente el bocadillo de que estamos en el peor de los mundos, que todo se cae a pedazos, que la retracción en la demanda, las consultoras truchas, el índice Congreso, la caída de los commodities y el precio del tomate son el comienzo de la debacle cristinista que tantas veces auguraron y les vamos a prestar más atención.
Son lo que fueron, o peor aún, ni siquiera son lo que fueron, porque les pasaron por encima unas elecciones que repudiaron ampliamente sus recetas, sus consejos y sus malas ondas y, en el peor de los casos, deberían guardar respetuoso silencio ante la evidencia de la realidad.
Tenemos un vicepresidente electo que aún y hasta el 10 de Diciembre de 2011 ejerce en plenitud su cargo de Ministro de Economía, y que yo sepa, mal no le fue.
Por otro lado digo ¿cuantos de ustedes compraron dólares la semana pasada, o la anterior, o el último mes?, ¿voy a comprar ahora?, entonces ¿porque debería ocupar algún lugar "mi agenda"?.
Ya en la arena política, sin los miramientos y la buena predisposición que nuestra Presidenta les propina a todos sus adversarios políticos, quería hacer una aclaración.
Señor Binner, sacar el 17% de los votos, incluso autoproclamarse la segunda fuerza política del país, no lo acerca ni remotamente al 54% obtenido por nuestra fuerza política, que desde hace 8 años desarrolla un modelo de acumulacion de matriz diversificada con inclusión social, y jamás le pidió consejo alguno, no veo porque se empecina en enojarse de porque no lo convocan a una mesa de diálogo, de consenso y supongo yo que de co-gobierno. ¿Se nos habrá pasado?.
