DEMASDEMASIADO PROGRE PARAm MACRI

“Así como la monarquía terminó con el feudalismo y la república terminó con la monarquía, la democracia popular terminará con la democracia liberal burguesa y sus distintas evoluciones democráticas de que hacen uso las plutocracias dominantes”
Juan Domingo Perón

"EL PERONISMO NO SE APRENDE NI SE PROCLAMA, SE COMPRENDE Y SE SIENTE"
EVITA


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“Stiglitz no es un economista heterodoxo, sino uno muy inteligente.” (CFK)

Stiglitz acusó a los mercados financieros de dañar la capacidad de los países de fijar sus propias políticas

“Menor dependencia amplía la soberanía”

El Premio Nobel Joseph Stiglitz habló ayer en la Facultad de Económicas de la UBA. Derribó mitos respecto de la inflación, las estadísticas públicas y el endeudamiento. “Si un país decide no formar parte, los prestamistas harán lo que sea para inspirar miedo.”

Por Tomás Lukin
 
Joseph Stiglitz dixit: “Cuando dicen que la inflación es el impuesto más cruel, sospechemos. Los bancos nunca se preocuparon por los pobres”.

“El acceso a los mercados financieros no es esencial. Argentina estuvo acertada al decir que esa variable no es tan importante como el objetivo del crecimiento”, sostuvo ayer Joseph Stiglitz. El Premio Nobel de Economía 2001 y ex economista jefe del Banco Mundial participó de un seminario en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA donde no sólo ponderó el proceso de salida de crisis de la Argentina y cuestionó las medidas de austeridad fiscal empleadas por Europa, sino que también habló del rol del Estado, de las estadísticas públicas y de la inflación.

“Stiglitz no es un economista heterodoxo, sino uno muy inteligente.” Así definió el lunes la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al profesor de la Universidad de Columbia. Durante sus intervenciones públicas, ya sea acompañado por colegas ganadores del Premio Nobel, funcionarios públicos o miembros de organismos multilaterales de crédito, despliega un atractivo discurso provocador donde cuestiona las recetas de ajuste y cuestiona el rol de los organismos multilaterales de crédito. Sus participaciones junto con el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y un grupo de economistas (ver aparte) no fueron la excepción. Sin embargo, a diferencia de los principales exponentes de la heterodoxia, el norteamericano no reclama un cambio en los paradigmas teóricos ni cuestiona sus cimientos, sino que los sostiene.

La producción teórica de Stiglitz se ubica en la corriente llamada nuevos keynesianos, quienes se desmarcan del corset ortodoxo al advertir sobre la existencia de imperfecciones de mercado. Asimismo, si bien el ex asesor del ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton respalda públicamente la política económica del gobierno nacional, se ha encargado de cuestionar decisiones consideradas fundamentales para conducir la macroeconomía, como fue la estatización de las AFJP.

A continuación Página/12 reproduce algunas de las definiciones más relevantes que ofreció ayer el economista en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires y las respuestas que brindó a los medios durante una conferencia de prensa:

- Acceso al crédito internacional: “Los beneficios del endeudamiento externo están exagerados. La teoría convencional sostiene que el endeudamiento es bueno porque promueve el crecimiento y la estabilidad. El acceso a los mercados es una variable intermedia, no es bueno en sí mismo. Si uno decide no formar parte, los acreedores internacionales harán lo que puedan para inspirar miedo sobre las consecuencias, pero eso no es verdad. Argentina estuvo acertada al decir que esa variable no es tan importante como el objetivo del crecimiento. Fue una apuesta riesgosa, pero resultó bien. No hay dudas de que los mercados financieros tienen un efecto negativo sobre la capacidad de los países para manejar su política. Reducir la dependencia con los acreedores internacionales amplía la soberanía económica”.

- Inflación: “La inflación tampoco es un problema en sí mismo, lo relevante son sus consecuencias sobre el crecimiento, la distribución del ingreso y la pobreza. La paranoia con la inflación no tiene justificación. La inflación en Europa y Estados Unidos era baja. Ahí sólo miraron los precios e ignoraron algo muy importante, como fue la burbuja financiera. No existe un número preciso, pero la inflación muy alta se convierte en un problema. Pero cuando dicen que la inflación es el impuesto más cruel, sospechemos: el sector financiero nunca se preocupa por los pobres, cuando hablan de los pobres es porque tienen otro objetivo en mente. La inflación es un síntoma de algo más, pero hay que ir más allá para entender su verdadero origen y abordarla”.

- Estadísticas: “Todo gobierno debe tener una agencia de estadísticas independiente que provea datos confiables. Existe una gran controversia sobre cómo construir las estadísticas. Yo presidí una comisión que analizó las limitaciones que poseen las estadísticas. Es importante tener estadísticas básicas que la gente pueda entender y utilizar para debatir”.

- Rol del Estado: “No hay una regla que diga cuánto debe intervenir el Estado. La pregunta no es si deben intervenir o no, los gobiernos siempre intervienen en la economía. Los mercados no existen por sí solos, siempre existen en un contexto de reglas, leyes, regulaciones y políticas que van a ser públicamente creadas. En Estados Unidos, la decisión de no hacer nada con los activos financieros derivados fue una decisión para permitir que esos activos crezcan al punto de que teníamos que rescatar una compañía como AIG con un costo de 150 mil millones de dólares. La decisión de no intervenir requirió una intervención con un costo altísimo”.

- Economistas ortodoxos: “Uno de los problemas en Europa y Argentina es que muchos de los economistas ortodoxos creen que la única forma de enfrentar la crisis es con más austeridad. Son como los doctores medievales que creían en la purgación de sangre y cuando eso no funcionaba volvían a purgarlos. La austeridad no funciona y la respuesta es aplicar reglas fiscales más duras. Los economistas que fueron escuchados promovían la austeridad, pero la gente escucha las cosas que quiere escuchar. No debería culparse demasiado a los economistas ortodoxos. También existen otros economistas que afirman que ninguna economía se recuperó a través de la austeridad”.

- Salida de la crisis: “Argentina abandonó el tipo de cambio fijo y reestructuró su deuda. Si hubiera tomado solamente una de esas medidas, no habría logrado salir de la crisis. Europa enfrenta un escenario similar. Como evidencia el caso argentino, no es fácil, pero las crisis se pueden enfrentar y volver a crecer. El hecho que Argentina haya podido crecer tanto entre 2002-2008, año del estallido de la crisis, es un testimonio de que la reestructuración de deuda y ajuste del tipo de cambio ofrecieron la base para crecer. Argentina no sólo compensó la caída, sino que hizo más que eso. Una reestructuración de deuda te permite empezar de cero. Lo que hagas con eso depende de cada país, pero una buena idea es no volver a endeudarse y evitar los problemas anteriores”.

- Eurozona y ajuste: “El acuerdo fiscal de Europa es un desestabilizador automático. Esos arreglos institucionales empeoran las cosas, reglas como las metas de inflación son ejemplos de cómo creamos marcos cada vez más riesgosos. Reestructurar la deuda o llevar adelante un nuevo Plan Marshall no va a resolver el problema fundamental de la Zona Euro. Europa necesita ser más federal. La mejor solución es que todos los países se queden y enfrenten los problemas estructurales. Si eso no pasa hay que buscar la mejor forma de salir de la crisis con menos ruido no sólo para Europa, sino para la economía global”.
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The winner is ......

UNA ENCUESTA DE IPSOS-MORA Y ARAUJO MUESTRA UN FUERTE RESPALDO A LA PRESIDENTA

El Estado y la gestión

Una amplia mayoría aprueba la gestión del Gobierno, lo que se refleja en una intención de voto mayoritaria. La intervención del Estado es bien recibida casi por unanimidad, con el Plan de Viviendas muy favorecido.

Por Raúl Kollmann
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner mantiene una alta aprobación: seis de cada diez ciudadanos aprueba mucho o algo su gestión, frente al 39 por ciento que la desaprueba algo o mucho. Sigue siendo la dirigente política con mejor imagen, seguida por Daniel Scioli y Hermes Binner, y ganaría las elecciones nuevamente con casi 30 puntos de ventaja sobre el segundo, Binner. En intención de voto, Mauricio Macri recién aparece en el tercer lugar. Un punto clave es que existe un fuerte acuerdo –90 por ciento– en cuanto a que el Estado debe estar presente regulando la economía: es más, la mitad de la población dice que debe intervenir mucho.

Las conclusiones surgen de un estudio realizado por la consultora Ipsos-Mora y Araujo, hoy a cargo del licenciado Luis Costa. Ipsos es una de las empresas internacionales de mayor envergadura en materia de estudios de opinión pública y se asoció con la empresa más tradicional de la Argentina, Mora y Araujo. El sondeo conducido por Costa es una de las pocas encuestas nacionales que se hicieron en forma personal y no telefónica. Es decir con el encuestador realizando la entrevista en el domicilio de la persona encuestada, algo de importancia para registrar también la opinión de los sectores de menos recursos: esa franja suele no tener teléfono fijo. En total se entrevistaron mil personas en Capital Federal, Gran Buenos Aires y ocho provincias: Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Tucumán, San Juan, Neuquén, Chaco y Entre Ríos, respetándose las proporciones por edad, sexo, nivel económico-social y también la distribución entre ciudades chicas, medianas y grandes.

“Tal vez puede llegar a sorprender un poco el alto nivel de aprobación que registra la Presidenta –explica Luis Costa–. A mí no me sorprendió para nada. Comparado con nuestros propios estudios del año pasado, bajó entre ocho y nueve puntos. Y esto tiene que ver esencialmente con la economía. Ipsos tiene encuestas de todo el mundo y en Estados Unidos, Canadá, Brasil, España la aprobación o desaprobación de los gobernantes tiene que ver con la aprobación o desaprobación con la economía. Hay un país distinto, México, donde la violencia se vive muy de cerca. Y allí ese factor altera lo que sucede en los demás países. Por lo tanto, diría que lo que sigue impulsando la aprobación de CFK es un combo en el que están los planes sociales, los temas de salud, educación, las obras y la economía. En el interior, por ejemplo, el respaldo es muy fuerte. Y esa caída de unos puntos respecto del año pasado tiene que ver con una leve caída en opinión sobre la economía en los últimos meses.”

–Otros consultores sostienen que la inseguridad y la inflación hicieron bajar mucho la imagen de la Presidenta– insistió Página/12.

–Mire, los reclamos por la inseguridad son los mismos hace diez años. No influyen en la imagen presidencial. Si usted le pregunta al encuestado cuál es su mayor problema, el 80 por ciento dice que la inseguridad. Y la inflación aparece muy lejos, con menos del 20 por ciento y luego está el desempleo. Por supuesto que si usted pregunta si le preocupa la inflación dirá que sí nítidamente, pero también en su cabeza está que es un fenómeno que existe en la Argentina desde hace tiempo. No, lo que está en la base de la aprobación del 60 por ciento de la Presidenta es algo más global, una aprobación más global que incluye planes sociales, jubilaciones, obras, colegios, economía. Le insisto: en todos los países de Europa en los que encuestamos, los dirigentes están con muy mala imagen. Y la razón fundamental, como en todo Occidente, es la economía.

El voto

A la aprobación presidencial se suma la intención de voto. La Presidenta aventaja muy ampliamente a cualquiera de sus competidores si las elecciones se repitieran hoy. Es más, si se realiza el cálculo real que se hace en las elecciones, es decir que se excluyen los indecisos, los votos en blanco o los que no van a ir a votar, el escenario se parece al de octubre, con más del 50 por ciento para la Presidenta. En caso de no presentarse CFK, Daniel Scioli aparece claramente a la cabeza, pero si compitieran, la Presidenta se impondría al gobernador con nitidez. Por supuesto que son todos escenarios hipotéticos, porque el proceso electoral no está cerca y seguramente correrá mucha agua bajo el puente. En todos los casos, Hermes Binner sigue ocupando el segundo puesto con tres o cuatro puntos de ventaja sobre Mauricio Macri. “Binner todavía necesita que la gente lo conozca más. Hay muchas personas que no pueden dar ni una opinión positiva ni negativa sobre él. Elisa Carrió y Eduardo Duhalde siguen teniendo las peores imágenes y Hugo Moyano mantiene las opiniones negativas que viene teniendo desde hace años. Si tuviera que dar un diagnóstico general, diría que no ha habido grandes cambios en los últimos dos años. Con niveles de imagen parecidos en 2010, la Presidenta ganó las elecciones en 2011”, reseña Costa.
Para redondear, el consultor de Ipsos-Mora y Araujo propone una mirada que denomina más estructural. “Hay apoyos a las características individuales de CFK o existe un fenómeno más estructural de que ella encarna una postura de intervención del Estado en la economía. Creo que existe mucho de esto último. Gracias a los archivos de nuestra empresa, liderada en aquel momento por Manuel Mora y Araujo, si en los años ’90 se preguntaba a la gente en manos de quién debían estar las empresas claves, el 80 por ciento decía que en manos privadas y sólo el 20 por ciento decía que en manos del Estado. Ahora es exactamente al revés. Y tiene que ver con la tragedia que se vivió. Es más, diría que hoy al ciudadano no le parece mal que la Presidenta mantenga cierto choque con alguna empresa privada y hubo enormes apoyos a la nacionalización de YPF o de las AFJP. Esto era impensable 15 años atrás. La gente apunta a consumir, a tener empleo, pero también a tener un Estado presente. Eso se ve claramente en la encuesta. 

Un 90 por ciento está de acuerdo en que el Estado intervenga y la mitad en que intervenga mucho. El plan de construcción de viviendas va en el mismo sentido: el Estado interviniendo y ayudando a la gente”, concluyó Costa.

raulkollmann@hotmail.com
 
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La Inflación

En economía no hay nada misterioso ni inaccesible al entendimiento del hombre de la calle. Si hay un misterio, reside él en el oculto propósito que puede perseguir el economista y que no es otro que la disimulación del interés concreto a que se sirve.
 
Arturo Jauretche










En el blog http://loshuevosylasideas.blogspot.com.ar nos recomiendan una lectura por demás interesante, de la que transcribo solo la introducción y los invito a bajar en forma gratuita todo el librito ya que merece la pena ser leído.  Allí se nos cuenta un poco de que va la cosa de la inflación, como se construyen esos discursos que nos llenan el día aún sin saber de que se trata y un compendio facilito de entender de las teorías monetaristas que nos desvelan.
El libro completo se baja desde aqui, y como lo prometí, la intro para que se entusiasmen.  Vale la pena y es un lindo fin de semana para leer.

Introducción

“Este tema no es para mi”, “yo de economía no entiendo nada” pueden ser los primeros pensamientos que surjan al leer el título de este pequeño libro. Pero que le metan subrepticiamente la mano en el bolsillo al aumentarle los precios, es un tema que sí le interesa. Por otro lado, si estamos en gran medida dominados o manejados por la economía, que invade todo, ¿no le resulta curioso que sea tan difícil de entender? ¿No será que, como decía Jauretche, su misterio persigue un propósito
oculto?

Este escrito no está pensando para los economistas ortodoxos que solemos escuchar, ni para los opinólogos. No lo van a leer: ya lo saben todo. O al menos ya aprendieron de memoria las fórmulas y recetas que deben repetir -y a nosotros convencer- para defender a sus empleadores.

Este texto está pensado para gente común y corriente -Ud. yo-, que coincidimos en algo muy importante: no soportamos las injusticias, nos molesta el engaño, queremos vivir en un mundo mejor.
Y ninguno de nosotros se beneficia con la inflación.
Por otro lado, nadie puede dudar que la prédica antiinflacionaria es uno de los principales ejes de las políticas neoliberales en la mayoría de los países del mundo.
Ni que “la inflación” sea uno de los caballitos de batalla de los sectores  opositores  contra  el  gobierno  kirchnerista, identificándola como uno de sus principales talones de Aquiles.

Lo vemos al intentar ponerla en el centro de la escena cuando se acerca cualquier acto electoral. O cuando el gobierno va a tomar alguna medida que puede afectar intereses corporativos.

Las nuevas generaciones, que no han vivido los grandes procesos inflacionarios e hiperinflacionarios de Argentina, escuchan las voces que agitan el tema de la inflación y la señalan como el gran peligro que destruirá salarios, jubilaciones, economía, como ya ocurrió en otras épocas, aquí o en otros países. Y el actual gobierno, -en el decir de ellos-, la fomenta, no hace nada para remediarla, o directamente la ignora. Por supuesto que quienes sí vivieron aquellas épocas, ven la amenaza inflacionaria con preocupación.

Esto lo saben quienes organizan las campañas publicitarias políticas contra el kirchnerismo y aprovechan que en general no aparecen respuestas contundentes contra la prédica antiinflacionaria, ni en la militancia, ni entre quienes tienen acceso a los medios de comunicación radiales, televisivos y escritos. En todo caso la mejor defensa pasa por señalar que quienes hoy critican el tema de la inflación, -que es baja comparando con otras épocas-, fueron los causantes de los peores episodios inflacionarios vividos. O señalar que estamos mucho mejor que antes y que el poder adquisitivo mejoró y aumentó, tanto  en  incluir  a  más  personas  que  reciben  un  salario  o jubilación mínimas, como la existencia comprobable de una mejora del poder adquisitivo y en la generación de puestos de trabajo.
Pero de una buena vez tenemos que poner los puntos en las íes en el tema inflación. No es posible que sigamos comprando las diversas versiones, liberales, neoliberales, keynesianas y monetaristas.
No podemos olvidar que quien denomina, domina1. Seguir entendiendo la inflación como ellos lo quieren, no sólo mantiene un Talón de Aquiles peligroso, sino que nos incapacita para romper el sometimiento y para encontrar alternativas viables también para el tema inflacionario.

En realidad, deberíamos aprender a   devolverles como un búmeran  el  espectro  de  la  inflación  a  sus  verdaderos responsables.

Por otro lado, el tema de la inflación no es simplemente un asunto de la actual coyuntura o un latiguillo en una campaña electoral.  Ha  sido  -y  es-  un  elemento  central  en  la  disputa política, económica y sindical, aquí y en todo el mundo.

Quienes tengan más de cuarenta años recordarán las permanentes campañas contra los trabajadores que querían mejorar su salario, acusándolos de promover la inflación con sus reclamos. Y las ocasiones en que vieron congelados sus ingresos por X tiempo, justamente con el argumento de “parar la inflación”. O las veces que se decidieron planes de ajustes en el Estado, despidos en fábricas, amparándose en la necesidad de frenar el alza inflacionaria. O los procesos de endeudamiento del país y la venta de sus riquezas con la misma excusa.

La inflación no es cualquier tema, sin embargo, resulta curioso que poco y nada se avanzó en el cuestionamiento a los discursos que nos machacan e imponen sobre ella.
Probablemente gracias a que sí se ha avanzando en la ruptura de algunos aspectos del discurso hegemónico en temas claves como derechos humanos, no discriminación por la preferencia sexual, ley de medios, entre otros, y gracias al clima de libertad y de promoción del pensar sin miedo, hoy estemos en mejores condiciones de enfrentar uno de los temas claves de la economía y de la política.
 

Estúpidos...

Eduardo de la Serna

Mirando la actual situación de Europa, no es difícil -y se lo ha hecho profusamente- comparar con la Argentina 2000-2001. 


El tandem Menem-De la Rúa, ¿cuántos economistas puso en áreas clave además del propio ministerio? Cavallo fue ministro de Relaciones Exteriores, López Murphy de Defensa, para citar casos testigo. Pareciera que aquello de "es la economía, estúpido", había calado fuerte en estas tierras. Todo el poder a los economistas, era la consigna. Claro: era a "esos" economistas, por cierto. Y así nos empezó a ir, cada vez más acelradamente. Hasta que chocamos de frente con la realidad.


¿Qué pasa hoy en Europa? Un economista a cargo del Gobierno de Grecia, ex-vicepresidente del Banco Europeo; un economista a cargo de Italia, éste un tecnócrata "de libro"; y lo más pintoresco acaba de ocurrir en España, donde el neo-Jefe de Gobierno, Rajoy, acaba de poner como ministro de Economía a un ex-gerente de Lehman Brothers. ¿Como? ¿No era que esta crisis empezó, precisamente, con estos hermanos de la Lehman? ¿Será homeopático Rajoy, que cree que te cura lo mismo que te enferma ("simil, similibus curantur", al decir de Hanemann). No pareciera, porque de ser así las dilusiones deberían ser microscópicas. O quizás sea torpeza. Pero ¿la vieja Europa puede ser tan torpe? Es cierto que "el mamut no trota", como dice un amigo sobre la Iglesia, pero al menos se esperaría sabiduría. También es cierto que nada que venga del "Sur" puede ser útil para aprender, así que la experiencia Argentina no ha de servirles, pero reconozcamos que al menos a nosotros  nos llama la atención al momento de encontrar soluciones a la crisis. 


Poner a "esos" economistas sería tan torpe como poner como CEO de un grupo periodístico un contador y no un periodista para que lo dirija. Ese tal personaje de ficción sólo miraría los negocios, no el buen periodismo. Pero no es posible que eso ocurra, como tampoco sería imaginable que si ese tal contador mostrara que ha perdido el buen olfato y los negocios fueran cada vez peor, y perdiera en las muchas últimas "batallas" que enfrentara, los accionistas lo confirmarían en su cargo, en lugar de ubicar allí a alguien que sepa de prensa y periodismo. Pero no es probable que esto ocurra. 


Sin embargo, mirando la crisis europea, no podemos menos que sorprendernos. Y admirar la (in)capacidad que tienen "esos" economistas en mirar la realidad como si fueran números, y las personas, simplemente, como "daños colaterales". Menos mal que -para recordarnos que eso siempre es posible, también acá, de repetirse- tenemos al vetador serial de la Ciudad de Buenos Aires. 


Al menos nosotros tenemos la posibilidad de aprender, aunque los porteños elijan auto-inmolarse para que aprendamos.

Los sucesores de Moreno

Guillermo Moreno, insiste en que no se queda, fiel a su impronta peronista, dice que su ciclo ya está cumplido y que el trasvasamiento generacional que predicara Perón es su norte.

Ivan Heyn de La Cámpora, es como que tiene todos los números de la rifa, da con el perfil, pero es solo una especulación.

Ahora, los medios hegemónicos está postulando a Beatriz Paglieri, una de los 3 directores de parte del Estado Nacional en el directorio de Papel Prensa.  También da con el perfil, no por su juventud, si por su idoneidad.  Luego de más de treinta años en el Ministerio de Economía y una trayectoria impecable, cuenta con los pergaminos necesarios para el cargo.

Otro de los postulados por los medios, es el ingeniero Pablo Cerioli, también director de Papel Prensa.

Es que el papel que ocupara el Lic. Moreno en la construcción del ideario de poder kirchnerista, no va a ser fácil de reemplazar.  Ya sea por la impronta que le supo dar a la Secretaría de Comercio Interior por instrucciones precisas de Néstor Kirchner o por su sesgo personal, pero
lo cierto es que más allá de funcionalidades, Guillermo Moreno será recordado por propios y ajenos, quizas por distintos motivos o no, pero con connotaciones diametralmente opuestas.
 
De aquí en más, el lugar que ocupe en la estructura lo designa la Jefa y Líder del Movimiento, Cristina Fernández.  

Así será.

Pastillas de Menta

En un post anterior, hablando de una presentación del libro con discursos de nuestra Presidenta "Señales del Bicentenario", nos planteábamos la necesidad de ser conscientes del momento que nos toca vivir y de la inmensa fortuna que significa ser parte de ésta historia, que nos permite compartir con nuestros hijos el renacimiento de la Patria en sinfonía de paz de la mano de la estadista más brillante que pisó este suelo.


Leo que Mario Bunge, gorila culto (eso sí) si los hay, al cumplir 92 años reconoce su gorilismo pero dice "quien no entiende al peronismo no entiende el país", mientras en la ONU, nuestra Presidenta da cátedra de peronismo explícito.


Lo del título del post, una genialidad de Cristina hablando de las modas bursátiles, yo por las dudas, ya hice mi provisión de Refresco.




Harto sabido es que los precios aumentan SIEMPRE. Ahora, la distancia o la frecuencia con que lo hacen, varían según las épocas.
 
Harto sabido es también que a nadie nos gusta pagar más caro cada vez.  Sobre todo, cuando la situación del cada vez se hace más frecuente.
 
Harto sabido es también que a nadie nos gusta pagar impuestos. Si podemos hacernos los osos, mejor! Ahora, guay que nos haga falta algo como ciudadanos, gritamos inmediatamente, sin dudar, que EL ESTADO NO HACE NADA!!! E intimamos QUE EL ESTADO SE HAGA CARGO!!!
 
Harto sabido es también que, si pudiéramos tener lo máximo con el mínimo esfuerzo, sería lo que nos corresponde por el sólo hecho de existir.
 
Pero no todo lo establecido en el inconciente colectivo es tan así.  Ni el puro sacrificio a cambio de la recompensa, y ante la falta de sacrificio, la culpa “tan católica”, ni, el derecho a todo, por el derecho mismo. Ni todos los blancos, son buenos, ni todos los negros son malos. Ni todos los blancos son ricos, ni todos los negros son pobres. Ni todos los grises son mediocres.
Voy a entrar pues a hablar de matices…

Retomo mi primera frase: “Harto sabido es que los precios aumentan SIEMPRE. Ahora, la distancia o la frecuencia con que lo hacen, varían según las épocas”.

Nací en un era inflacionaria, pero para mi agrado, puedo afirmar que del siglo pasado.
 
Sin elección, excepto la de querer ir al colegio con mi hermana porque la extrañaba, fui desde mis 2 años y medio a la única escuela a la que asistí hasta egresar en el secundario como Técnica en Administración de Empresas (con un título intermedio en tercer año de Secretaria Comercial al que deseché para terminar los 6 años de cursada).
Ya en esa época aprendí acerca de la Inflación.
Por esas cosas de la vida, tuve mi primer trabajo contable, en el verano vacacional entre 5to y 6to año, y ya para mediados del sexto, tuve mi primer trabajo contable formal y duradero por más de cuatro años.
Allí, con ritmo, y sin pausa, viví la Inflación diariamente, incluso, sin dejarla los fines de semana.
 
Cual escriba, registraba los avatares comerciales de esa empresa, merced a la economía reinante, sin poder distraerme ante los gases emanados por los respectivos ministros de economía y sus adláteres, ya que ante cualquier movimiento, vacación o depresión, yo debía ajustar los números escritos en lápiz-papel de 3 columnas, para reflejar la supuesta realidad.
No contentos con eso, a alguien se le ocurrió reflejar la Variación Patrimonial Proporcional, e inventó la RT5 y RT6, lo cual me obligaba a mi a cerrar cada vez un Balance “Histórico” y en simultáneo, otro Balance “Ajustado por Inflación”.
 
Entre ese secundario finalizado, y la inauguración que me tocó asistir del CBC´85, llego a lo que sería mi primer año de carrera en la Facultad de Ciencias Económicas, con un desgaste inflacionario que me permitía dormir en las clases de Economía y Contabilidad, y me permitía jugar con la consabida frase “Debe Haber, Pero NO HAY”.
 
Ni que hablar de la bibliografía, toda muy interesante, pero obligada (no hay nada peor que leer obligado), y entre esa bibliografía, que me relajaba, porque era clara como el agua para mí, porque era lo que yo ya venía haciendo hacía unos años, estaba el libro de Santiago Lazzati “Contabilidad e Inflación”, escrito muy claramente para acercar al concepto a aquellos que no habían tenido la posibilidad como yo de aplicarlo.
 
Pero no quiero hablar de mi cual ombligo que vocifera, simplemente, lo que quiero contar hasta aquí es que, ya sea por estar en la teoría, o por estar en la realidad, la conciencia que nos incrustaban en aquella época era que La Inflación, era tan innata y tan natural como cagar, y para ser más finos, como el hábito de lavarse los dientes.
Ni que hablar de pagar esos precios con Inflación. Siempre, y el cada vez de todos los días, era insufrible.
 
Pero lo que más me interesa resaltar de todo esto que relato es la cotidianeidad con el ajuste, tanto de precios como de bolsillo.
Puedo recordar los ajustes de precios entre una Pro-Forma (que era como un compromiso de compra al exterior que implicaba por parte de la parte vendedora el envío de la mercadería hasta nuestro puerto) y la Compra reflejada propiamente dicha (es decir el retiro de la mercadería de nuestro puerto argentino).
 
Y entre esos 60/90 días (tenías que ser previsor con el pedido), el precio de venta de los productos variaba entre el doble y el cuádruple dentro de ese período.
 
Y existía también la trampita de la Zona Franca en Uruguay para distraer la cuestión impositiva, que también más luego, yo escriba, tenía que tener la habilidad de dibujar.
 
Quiero aclarar que hablo en tiempo pasado, y que probablemente muchas de estas cuestiones existan aún, pero, como luego la vida me llevó por otros lares, no puedo ni tengo tiempo ahora para certificarlo.
 
Lo cierto es que escribí en pesos moneda nacional, en pesos, en australes, en Bonex (incluso invertí en los redituables Bonex84) y viví el desagio,  el ajuste por inflación, y todos los ceros que nos morfamos tan indigestos que todavía estamos tratando de digerir!.
 
Quiero aclarar que mi mirada no es la de una experta en economía y finanzas, simplemente soy una ignorante más pero que, estuvo en contacto con harina, agua, aceite, sal, y un poco de levadura también, sin saber que estaba haciendo pan.
Adolescente, ignorante, apasionada, anarca, laburante y estudiante argentina.

Para no aburrir me salto el desarrollo de

harto 2 “Harto sabido es también que a nadie nos gusta pagar más caro cada vez.  Sobre todo, cuando la situación del cada vez se hace más frecuente.”

 y el harto 3 “Harto sabido es también que a nadie nos gusta pagar impuestos. Si podemos hacernos los osos, mejor! Ahora, guay que nos haga falta algo como ciudadanos, gritamos inmediatamente, sin dudar, que EL ESTADO NO HACE NADA!!! E intimamos QUE EL ESTADO SE HAGA CARGO!!!”

y concluyo con lo que en definitiva quería decir.

Afirmo que los precios aumentan siempre, pero, puedo afirmar también que no lo hacen siempre por la misma razón.

Habiendo nacido a la vida social como dije con Inflación, me atrevo a afirmar 25 años después que esto no es Inflación. Al menos no la Inflación especulativa que yo conocí.

Puedo afirmar que hay aumento de precios, y me encantaría saber porqué ya no puedo comprar por ejemplo el desodorante DOVE en barra que hace 2 años pagaba $9.- y ahora me quieren cobrar $21.-, Para mi en este caso es fácil decidir, pues compro a bolilla que es más barato y su precio no subió en esa proporción. 

También puedo contar acerca de una chalina, que la fría tarde que me interceptó en el centro hizo que me comprara, no sin antes averiguar primero precio en la casa especialista en chalinas que ha invadido con locales nuestra ciudad, dónde costaba $69.-.  Fácil, caminé unos metros hacia la esquina, y compré para mi gusto, una de mejor calidad, a $29.-, en el mismo barrio, y en la misma cuadra!

Lo mismo me pasa con todas las compras, desde un  tomate hasta un calzón.

Ahora me pregunto, si busco precio, y lo encuentro, ¿Qué estará pasando?.  Estará latente en la memoria el temor que producía aquella época Inflacionaria y esto hace que no podamos evitar la especulación de los formadores de precios, ávidos de ganancias siempre, si o si, sin importarle su exceso, que produce carencia en el otro…
Me sembra que sí.

No es momento para que esta bruta que vengo a ser yo me ponga a hablar de lo macroeconómico, sobre todo, porque como nunca antes en la historia que me tocó vivir, está tan escandalosamente a la vista.

Lo que me preocupa, es que también, el afán triunfalista de los para mi ignorantes opositores del gobierno nacional o lo que es peor aún, de los malvados opositores, más grandes en edad que yo, que no pueden negar haber vivido esa época o incluso, haber sido gestores y promotores inflacionarios, escandalosamente abusan del término Inflación para su propio beneficio electoral, tratándonos a todos como burros o cómo mínimo desmemoriados.

Esa Inflación que yo conocí, y la cual no añoro, era especulación financiera pura, vaciamiento económico en todos los órdenes.

Esa especulación financiera no dejó de existir en el mundo, miremos un poquito nomás, USA, Grecia, Italia, Francia, España, etc.

Pero a ver si podemos hacer el ejercicio honesto de mirar a nuestro país, a nuestra Argentina, ya sea desde nuestro egoísta ombligo, hasta cabecear para mirar al de al lado.

¿Podríamos poner las manos en el fuego sin temor a quemarnos y afirmar que hoy en día no hay reactivación económica?

¿Podríamos afirmar que todos los actos de inauguración de fábricas e industria a los que asiste nuestra Presidenta o no, son solamente una puesta en escena y que esas empresas no existen, y esos trabajadores tampoco?

Y tantas otras obras que no es necesario que yo enumere, pues podés acceder a la información mínimamente si navegás un poco.

¿Nos atreveríamos a repetir como pelotudos que esto pasa por el viento de cola?
Dios no lo quiera!!! Sino nos estaríamos hundiendo más profundo que la autodenominada y apadrinada “Primer Potencia Mundial”!

Cuando ese señor que usufructúa la portación de apellido y el parecido de cara, imposta  su voz, y utiliza para su campaña actores contratados para que le respondan a la voz de nuestro Ministro de Economía “Que me pregunte a mí”, siento irremediablemente ganas de vomitar!  Él, precisamente él, debe tener un mínimo conocimiento de lo que es la Inflación y de lo que está pasando en el Mundo. Y digo que debe tener el mínimo conocimiento simplemente por haber tenido el orto de nacer de una persona que fue Presidente de la Nación en aquellas épocas, y porque encima, pretende ser ahora el Presidente.  No puede ignorar tanto!

Los precios aumentan, los cartoneros existen, los desempleados también.  Pero la distorsión que este señor hace, realmente demuestra mala entraña.

Ni que hablar del resto de la oposición, a los cuales  tampoco disculpo, porque se les conoce bien la hilacha.

Estamos pagando cada vez precios más caros, últimamente, más frecuentemente.  Esto es real, y el INDEC me chupa un huevo, yo no ando con la tablita en el bolsillo cuando voy a comprar, pago más caro y punto. Pero puedo afirmar por lo que les conté, con chalina incluída, que existe la especulación.  Y que es nuestra responsabilidad también no permitir que esto pase.

Sacudámonos las pulgas como hacen los perros, y quitémonos de una vez el fantasma de aquella Inflación Infesta, y dejémonos nosotros también de especular.

Hay Aumento de Precios, pero la Industria está produciendo, es decir, hay Consumo y hay Respaldo Productivo para el Consumo, ergo, No Hay Inflación, a mi modesto modo de entender, simplemente se está cumpliendo la vieja ley de la oferta y la demanda, con algunos cuantos especuladores financieros aún actuando.

Sería hora de que los inefables medios de comunicación sirvan también para enseñarnos a entender la diferencia entre lo Económico y lo Financiero.

Y que mandemos de una vez por todas a cagar a lo financiero, y que podamos vivir como corresponde!

Texto afanado del blog http://tequieromuchopoquitonadadenada.blogspot.com/
con el correspondiente aviso a su autora Gabriela Martínez Campos.

* Dibujo de Horacio Fontova

Viento de cola ... Las pelotas

Mientras vamos esperando los datos del comicio, les voy a ir publicando unos PowerPoint que me llegaron por mail que son más que elocuentes y muy gráficos.



Gracias Lanchita

Lector, en el día del periodista, Clarín les cuenta un cuentito

En el día de ayer, para festejar el día del periodista, creo yo, clarín hizo lo que mejor le sale, tergiversar la información, hacer un análisis maniqueo de la realidad y mentir, lisa y descaradamente.
Fiel a su línea editorial, el matutino de la corneta, tomó una publicación de fines del 2010, la presenta como novedad y hace incapié en quien la presenta, el titular de la CTA, Hugo Yasky.  En su afan de enturbiar todo lo que toca y con un maniqueismo extravagante y berreta, cita la fuente como el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA), "un think tank heterodoxo que responde a la facción de la CTA kirchnerista".
El título de la nota vocifera:"Aseguran que el salario real de los trabajadores es más bajo que en 2001", pero relega para un párrafo casi al final de la nota esto: "El informe de CIFRA hace hincapié en esos problemas, pero también destaca el aumento del empleo, la reducción de las tasas de desocupación y subocupación, la disminución del empleo no registrado que había en comparación con 2003 y la instrumentación de la Asignación Universal por Hijo".
Muchachos, no puede ser que menosprecien de tal forma al lector de sus medios.  Sin poner en discusión las cifras vertidas (que daría para un posteo muy técnico que aburriría a mis lectores), este dato no es menor.  Si nosotros entendemos que ese poder adquisitivo que toman como base 100 (2001) incluía al 50% de la población economicamente activa y a eso le restamos los dos millones y medios de jubilados con dos aumentos por año (los jubilados no conforman la población economicamente activa), la AUH (tampoco son PEA), los 5 millones de puestos de trabajo, el dato de -1.3% es una anécdota.
Lo hago más sencillo, a ustedes que les parece más virtuoso, ¿tener a 50 personas con 100 pesos o 95 con 98 pesos?
Me parece que en Clarín festejaron el día del periodista haciendoles una broma (de mal gusto) al lector.

200 años despues...

Un recorrido en video y audio, narrado por los protagonistas principales, de cada uno de los hitos que marcaron un camino de los últimos 35 años de política. Parece mentira que se hallan dicho las cosas que se dijeron y se hicieron sin que se produzca por lo menos una arcada.



Cualquiera de los discursos que a diario nos da Nuestra Presidenta puede servir para contraponerlo a lo visto anteriormente.
Elijo el último que resume toda una política al servicio de un sueño colectivo y de una idea que nació hace 200 años.



Gracias Ricardo Capelli

Otra vez Moreno

Leo: "Multaron a una consultora en 500 mil pesos por estimaciones inexactas de precios" en Telam, voya Página/12 y replica "Los índices mal justificados", Clarín, nada; La Nación, tampoco; Ambito, "Para Ferreres, la inversión bruta creció 19,3% en enero", o sea, ni mu sobre la multa, sigo buscando en todo el espectro de prensa nacional y en El Cronista encuentro, "Moreno multó a consultora por su índice de precios".
¿El ninguneo es deliberado?, ¿no van a salir adefender, como de costumbre lo indefendible?.
¿Orlando Ferreres, como consigna Ambito, presentó ayer un informe de coyuntura que da un crecimiento del 19.3 % interanual de inversión bruta interna y vaticina un buen año para la economía y por eso no lo salen a defender?
Esperemos un día más o que le lleguen multas a las consultoras con más redes tiradas en los medios hegemónicos a ver que pasa.
Mañana vemos.

Doble estandar

Más allá de que cuando los números les son favorables a sus intereses, los muchachos de la vuvuzela, toman los datos del INDEC sin cuestionarlos, haciendo gala de un doble estandar que ya no convence a nadie.
Los datos del crecimiento de la economía los excede y los mechan con los del trabajo en negro, a pesar de que entre sus empleados del diario, más del 30 % están contratados (algunos desde hace más de 6 años).
Tal es así, que el día que "sufrieron" el operativo del AFIP, toda ese personal, tuvo que salir por la puerta de visitas, como si fueran ellos los que estuvieran en infracción.

Que lo parió con estos peronistas

Fuentes allegadas al mandatario norteño, estiman que entre sus libros de cabecera figuran LA COMUNIDAD ORGANIZADA y MODELO ARGENTINO PARA EL PROYECTO NACIONAL. Lo que no se dice es que en cierto rincón del salón oval, allá donde tiene su sillón de lectura, Barack elaboró el plan para reactivar la economía mientras releía los mencionados libros y Clarín económico, que como todos saben, pareciera escrito en otro lugar que el resto del diario de Magneto, y cuenta, a regañadientes los datos duros de una economía que no pueden ocultar.
Resulta que, decidido a dar rienda suelta a su faz populista, "...El mandatario viajará a Milwaukee (Wisconsin) para realizar el anuncio. Lo hará durante una reunión sindical en el marco del Día del Trabajo"...
Pero, por más buenas intensiones que tenga, se tiene que acostumbrar y tomar de su propia medicina.  El camino de los demagogos populistas no está libre de escollos y para que esos 50.000 millones de dólares sean desembolsados efectivamente el plan debe ser antes aprobado por el Congreso.  El grupo A estadounidense, no tiene nada que envidiarle al nuestro, después de todo, son los que apoyaron a Bush en sus brillantes 8 años de gobierno.

¿Que está pasando?

Parece que a Cristina le sobraban unos mangos, y decidió darse un gustito.   No trascendió aún el honorario que cobró el ex presidente Bill Clinton, pero se ve que fue un acuerdo venturoso para su atrimonio.

MARCO DEL PONT EN EL TASSO

Se la puede ver a Mercedes Marco del Pont con integrantes del MPB, disfrutando de una cena en el Torcuato Tasso en el marco de la Oesterheld.  Antes nos había regalado estas palabras que quiero compartir.  Disfruten.

La Deuda

Economía|Sábado, 27 de marzo de 2010
Panorama económico

La deuda

Por Alfredo Zaiat
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Ciertos temas económicos tienen la cualidad de la permanencia en el debate público, pero van cambiando las características de las etapas históricas que los determinan. Sin embargo, para muchos analistas resulta más sencillo mantener los esquemas rígidos de evaluación, inalterables en el tiempo, porque permite transitarlos por el camino conocido. Esa forma de abordar cuestiones económicas ha sido muy familiar para la corriente conservadora en los últimos años al momento de examinar la situación fiscal, el mercado cambiario e incluso los motores de aceleración del índice de precios. Esa incapacidad de observar variaciones en el funcionamiento de la economía se reconoce en anteojeras ideológicas, fundamentalismo ortodoxo y en la exteriorización de un discurso que defiende los intereses del poder económico. Así les fue con sus pronósticos sobre el recorrido de la economía, acumulando una sucesión de fallidos que terminaron exponiendo esa debilidad conceptual. El panorama debería ser diferente en el variado universo político que tiene como bandera filosófica el pensamiento crítico, que implica rigurosidad, cuestionamiento al saber convencional y precisión en la definición del contexto histórico. No está siendo el caso cuando algunos de esos exponentes se refieren al tema de la deuda.
Pese a frases inflamadas que conmueven a auditorios desprevenidos, hoy la deuda no es un condicionante central para la economía ni por magnitud ni por su horizonte de vencimientos. Los diferentes indicadores que se utilizan para estudiar la carga de la deuda sobre la economía revelan que es una variable que se ha vuelto manejable, a diferencia del largo período desde el inicio de la década del ochenta hasta el estallido en el 2001, cuando era un potente perturbador de la economía. Algunos datos que reflejan ese cambio:
- En 2003 el total de la deuda bruta del sector público nacional representaba el 139 por ciento del PBI; a fines de 2009 cayó hasta el 49,1.
- Ese indicador desciende al 31 por ciento con la deuda neta de activos y de acreencias intra sector público (bonos en poder de organismos estatales).
- En 2003, el 76 por ciento de la deuda estaba nominada en moneda extranjera; en la actualidad, sólo el 54 por ciento.
- La deuda tenía en 2003 una vida promedio de 6,9 años. Hoy, prácticamente se duplicó, al pasar a 12,7 años.
- En 2003 la deuda era un 722 por ciento mayor a las reservas; en la actualidad es apenas el 120 por ciento.
- Otro indicador relevante es la relación deuda externa nominada en moneda extranjera y exportaciones. En 2003 era 296 por ciento; en 2009, 81 por ciento.
Pese a ese escenario holgado para uno de los temas más complejos de la economía argentina, se está desarrollando un intenso conflicto político desde hace meses a partir del lanzamiento de la reapertura del canje de bonos en default y de la iniciativa de pagar deuda con una pequeña porción de las reservas. Los economistas reunidos en el Plan Fénix presentaron esta semana un documento (“Deuda pública y conflicto político. Hacia una refinanciación eficaz en el marco de un proyecto de desarrollo inclusivo”) que explican ese proceso del siguiente modo: “La deuda pública externa ha sido un condicionante central, en el escenario económico y político de la Argentina; su continua expansión a lo largo de los últimos treinta años ha constituido uno de los más formidables obstáculos para el crecimiento del país. Un país no pobre; pero empobrecido entre otras razones por el endeudamiento; esto es la resultante de políticas económicas perversas, reflejo de intereses y desvaríos de elites de poder carentes de proyectos viables y aceptables para las mayorías. Tras la declaración de default a fines del año 2001 y la posterior renegociación de los pasivos externos, los compromisos de pago adquirieron un perfil sostenible; puede afirmarse que la deuda no representa hoy día un obstáculo central para la economía”.
Esta descripción del actual estado de la deuda tiene, además, un aspecto estructural que es uno de los factores más relevantes del actual ciclo económico: el cambio del patrón de acumulación de un modelo basado en la valorización financiera, que nace con la dictadura de 1976, hacia uno que está en transición desde 2003, con base en el desarrollo industrial y sustitutivo de importaciones. En un libro que acaba de publicar Eduardo Basualdo (Estudios de historia económica argentina, desde mediados del siglo XX a la actualidad) se ofrece un esclarecedor marco analítico en estos tiempos de confusión, desorden de ideas nutrido por algunos representantes del denominado arco del progresismo. El investigador de Flacso, que analiza en esa obra el endeudamiento externo de la Argentina desde los primeros gobiernos peronistas hasta la actualidad, explica que en los distintos regímenes de acumulación de capital se producen modificaciones sustanciales en los niveles absoluto y relativo que alcanza el endeudamiento externo, en las características de los acreedores y deudores, y también en el impacto que la deuda tiene sobre las diferentes variables de la economía real. “En otras palabras, dice Basualdo, la deuda externa es una variable económica dependiente, porque su magnitud y sus características están en función de la manera en que se produce y se distribuye el excedente económica a nivel nacional e internacional.” Insiste con que la función y efectos del endeudamiento externo dependen del proceso específico de acumulación de capital en el cual se inserta.
Esa base conceptual permite una mejor comprensión del recorrido de la deuda en las distintas etapas de la economía argentina desde mediados del siglo pasado. Esto significa que hablar hoy de la deuda con las mismas perspectivas de las últimas tres décadas desemboca en desaciertos. El actual proceso de desendeudamiento, en el marco de un intento de política de desarrollo industrial con ahorro interno, tiene algunos rasgos de los primeros gobiernos peronistas (1945-1955), cuando “la consolidación de la primera etapa de la sustitución de importaciones no estuvo asociada a una deuda externa significativa”, precisa Basualdo. En esos años no había deuda externa, y recién al final de esa gestión se obtuvo un crédito de 57 millones de dólares del Eximbank. Basualdo agrega que “la industrialización y la expansión productiva en general se consolidaron sobre la base del ahorro interno y de la transferencia de la renta agropecuaria hacia el bloque urbano-industrial”. El economista afirma que en diciembre de 2001 no solamente se abandonó la Convertibilidad sino que se agotó “de manera irreversible” el régimen social de acumulación que había puesto en marcha la dictadura militar un cuarto de siglo antes.
Detectar la existencia de otro patrón de acumulación, aún en disputa frente a una avanzada conservadora, y el papel diferente que juega la deuda en esta etapa deja al descubierto la fragilidad conceptual de algunos exponentes del denominado centroizquierda. El debate jurídico sobre el origen de la deuda (dictadura militar), como así también las denuncias judiciales sobre fraudes cometidos en el megacanje (gobierno democrático de Fernando de la Rúa), son aspectos que van por carriles que poco tienen que ver con el actual momento económico. La iniciativa de utilizar reservas para pagar deuda se inscribe en un necesario debate sobre el sendero de desarrollo, que para mostrar su fortaleza debe alejar la fuerte tentación del “retorno a los mercados” que impulsan ansiosos financistas y parece que seduce a ciertos funcionarios de Economía. Participar de esa discusión sin saber o querer delimitar el tema de la deuda entre los aspectos económicos y los jurídicos, mezclando todo por especulación política, termina aportando más elementos a la desorientación que la ortodoxia sabe cómo fomentar.
azaiat@pagina12.com.ar

Marcó del Pont al BCRA




COMUNICADO DE PRENSA

BRAVO POR MARCO DEL PONT

La CGT se congratula por la decisión de la Presidenta de la Nación, de designar como Presidenta del Banco Central a la Lic. Mercedes Marcó del Pont.

Las trabajadoras y trabajadores argentinos no sólo reconocemos en ella su capacidad profesional puesta al servicio del Proyecto Nacional, que ya demostrara ampliamente tanto en su función como Diputada Nacional como en los últimos años a cargo del Banco de la Nación Argentina, sino que siempre destacamos su coherencia y honradez personal e intelectual.

En efecto, Mercedes Marcó del Pont no es una economista oportunista, sino que siempre defendió las mismas ideas, y no desde el 2003 sino durante los años más duros del neoliberalismo en la Argentina, cuando su opinión era silenciada por los monopolios mediáticos embarcados en el discurso único de entonces. En esa etapa ella fue un punto de referencia ineludible para los trabajadores y para todos los que confrontamos con el modelo que saqueó la riqueza nacional durante los gobiernos de Menem, Cavallo y De la Rúa. Su aporte no fue sólo intelectual, sino también de militancia comprometida con la defensa de la Justicia Social.

Por ello, su designación en el Banco Central constituye un hito histórico en la vida de esa importante entidad. Habrá que bucear en el tiempo para encontrar algún precedente de alguien tan claramente comprometido con la causa nacional y popular a la cabeza del Banco Central.  

                              Buenos Aires, 3 de Febrero de 2010


  Julio  Piumato                      Hugo Moyano
Secretario DD HH            Secretario General
        

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