El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) realizará, a partir del 16 de marzo, una encuesta para registrar los gastos de 37.000 hogares de todo el país, y contrastar con información sobre condiciones de vida y de vivienda.
Los datos que se obtendrán como resultado del muestreo, que durará todo el año, serán una de las fuentes, a partir de las cuales se elaborará el nuevo Indice de Precios al Consumidor (IPC) a nivel nacional.
Esta semana, en el Indec se terminó de definir la puesta en marcha de la Encuesta Nacional de Gastos de Hogares (Engho) 2012, que requerirá un trabajo conjunto con los organismo estadísticos provinciales. Según afirmaron sus autoridades, esta encuesta será, quitando al Censo Nacional, el trabajo de campo más complejo que afrontará el Indec.
Los hogares encuestados se encontrarán con cinco cuestionarios: características de los hogares, gastos diarios, gastos varios, gastos personales e ingresos (ver detalles aparte). El muestreo tomará como referencia, por un lado, los gastos diarios durante una semana, y además los gastos semanales, mensuales, bimestrales, semestrales y hasta un año anterior a la entrevista.
Además de tener el objetivo de registrar la estructura de gastos de los hogares y el origen de los ingresos, la Engho 2012 permitirá medir la inflación de distintas pequeñas y medianas localidades, y servirá para obtener índices propios de grandes ciudades (Rosario, Córdoba) o regiones (Gran Buenos Aires).
Así un gobernador podrá saber cuánto gasta un hogar de su provincia en transporte , ejemplificó el director técnico del Indec,Norberto Itzcovich.
A largo plazo, la información que se extraiga de la encuesta servirá para diseñar el nuevo IPC a nivel nacional, que reemplazará al actual, que sólo mide las variaciones de precios de Capital Federal y Gran Buenos Aires, y que suele recibir críticas de dirigentes de la oposición, que, todos los meses, elabora su propia medición de inflación.
Según aseguró a Crónica Itzcovich, el nuevo índice estaría listo para fines de 2013 o principios de 2014.
La última vez que se había realizado un muestreo como éste fue en 2005. En el organismo estadístico afirmaron que algunos ítems debieron ser actualizados, ya sea por las modificaciones en las condiciones socioeconómicas en el país (aparición de la Asignación Universal por Hijo o la estatización de las jubilaciones) o en consultas sobre consumo tecnológico, porque quedaron obsoletas: la encuesta anterior preguntaba, por ejemplo, si algún miembro de la familia había comprado un walkman.
COMO ES LA ENCUESTA. El relevamiento durará 52 semanas, a partir de su comienzo el 16 de marzo. El encuestador pasará tres veces en una semana por la casa elegida para el muestreo.
En la primera visita se responderá el primer cuestionario, que será sobre las características de los hogares encuestados. Allí, el acreditado del Indec entregará las planillas sobre gastos diarios de la familia y gastos personales de cada persona en, por ejemplo, un día de semana en la que sale a trabajar. En la segunda visita el encuestador preguntará sobre gastos varios de un año hasta ese día. Las preguntas sobre consumo van desde detalles como compras de jeans, calzoncillos, libros, alicates, pelapapas, juguetes, relojes, cristalería, artículos de cocina, herramientas, cualquier tipo de electrodomésticos, CD s o DVD s, Playstation o alojamiento en albergues transitorios hasta tratamientos oncológicos o viajes al exterior.
El último cuestionario será sobre los ingresos percibidos por todos los miembros de la casa.
DETALLES: Los dio Itzcovich, en diálogo con Crónica .
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La gran bestia pop
En el transcurso de la etapa kirchnerista de producción, dirán los manuales de primaria del 2056, nos encontramos con una incognita: ¿Como un oscuro y gris instituto de estadísticas, que hasta 2005 ni pinchaba ni cortaba y el 80% del país siquiera sabía de su existencia, paso a ser una de las palabras más googleadas un lustro después?.
Haciendo periodismo d anticipación y para que usted no quede como un párbulo ante la cara de desconcierto de sus futuros nietos, les copio una nota que saliera en revista y blog amigos que es por demás ilustrativa y responde a las más elementales preguntas que uno debe saber para quedar como un abuelo piola.
INDEC: Del mito a la razón estadística
En primer lugar veamos qué es y qué hace el INDEC.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos es el organismo público que unifica y ejerce la dirección superior de todas la actividades estadísticas oficiales que se realizan en el territorio de la República Argentina, como cabeza del Sistema Estadístico Nacional, que es absolutamente federal. El mismo está integrado por las Direcciones de estadística de cada jurisdicción o provincia (incluyendo la de la CABA) y por los departamentos de estadística de los distintos ministerios nacionales. La creación y funcionamiento del lNDEC está regulada por la Ley Nº 17.622/68.
Si bien el Índice de Precios al Consumidor del Aglomerado Gran Buenos Aires (IPC-GBA ) ha tomado notoriedad en lo últimos años, el INDEC trabaja en más de 100 programas estadísticos: desempleo, pobreza, comercio exterior, balanza de pagos, productos industriales, censos de población, son algunos de ellos.
¿Cuál es la razón por la que un organismo como el INDEC, que hasta no hace mucho tiempo atrás era totalmente desconocido por la mayoría de la población, ha cobrado semejante nivel de notoriedad? ¿Qué intereses anidan tras la embestida que viene sufriendo el Instituto y, a través del mismo, el Gobierno Nacional? Sencillamente, desde que en el año 2005 se decidió ajustar parte de los bonos de la deuda pública argentina por el CER (coeficiente de estabilización de referencia), que está basado en el IPC-GBA, comenzó el ataque.
En efecto, cuanto más alta sea la "variación de precios al consumidor publicada por el INDEC, más redituable es la tenencia de bonos para el sector financiero, bonistas, acreedores internacionales y sus voceros y clientes internos y externos como ciertos organismos internacionales, consultores, incluyendo a ex funcionarios.
Por esta razón, sumada a razones políticas con intenciones desestabilizadoras, se trata de promover, desde los medios de comunicación monopólicos, el fantasma de la inflación. Intencionalmente se trata de confundir el índice de precios de bienes y servicios de consumo (IPC) que publica el INDEC (que es un índice de canasta fija) con la inflación (que implica tener en cuenta muchas más variables y precios de la economía, entre ellas el precio del dólar); o con el costo de vida, que tiene relación con la sustitución de bienes que realiza cada individuo y, en consecuencia, es imposible de medir.
Cabe recordar que a lo largo de la historia argentina, se utilizó el tema de la inflación para desestabilizar a los gobiernos que mostraban debilidad respecto de la situación de determinadas variables macroeconómicas.
Bien distinto es el caso del gobierno nacional y popular que desde 2003 hasta la fecha ha tomado diferentes medidas de política económica para permitir mantener sólidos los pilares del modelo: por un lado el superávit fiscal (es decir que el Gobierno cuenta con más recursos de los que gasta) que permite a su vez disponer de recursos para desarrollar las políticas de inclusión social; y el superávit comercial (las exportaciones superan a las importaciones) que posibilita mantener una entrada de dólares que a su vez impide que los sectores financieros, en el marco de una crisis internacional profunda, desaten una corrida cambiaria, situación bien conocida y padecida por millones de compatriotas.
Volviendo a los temas del INDEC y especificamente a los del Índice de Precios al Consumidor del Gran Buenos Aires, podemos exponer muy brevernente qué es lo que ha ocurrido en los últimos años.
A mediados del año 2006 el Gobierno Nacional comenzó a notar ciertas irregularidades en el desempeño del INDEC. En efecto. mientras las autoridades nacionales implementaban medidas como acuerdos generalizados de precios para algunos sectores específicos, sospechosamente ello no se reflejaba en el índice. Además, se publicaban aumentos que no se condecían con las condiciones de mercado.
Dicha situación era consistente con la defensa de intereses espurios, funcionales a los tenedores de bonos de la deuda y sus socios locales e internacionales.
Paralelamente, otras áreas del INDEC seguían funcionando como si fueran consultoras privadas en lugar de responder a un plan estadístico al servicio del proyecto nacional que permitiera a las autoridades seguir ejecutando políticas a favor del desarrollo económico y la inclusión social.
Así, algunos responsables de áreas del INDEC que manejaban información sensible hacían sus "negocios" y el INDEC se veía impedido de hacer su trabajo, como era el deseo de la amplia mayoría de los trabajadores del instituto.
Ante esta situación, en el año 2007, el Gobierno decidió tomar medidas nombrando nuevas autoridades en el INDEC. Primero especificamente en la Dirección de Índices de Precios de Consumo y, luego, directamente en la Dirección del instituto. En ambos caso. se trató de personal con inmensa trayectoria en el sector público y en los temas específicos. Dado el compromiso militante de las Lic. Beatriz Paglieri y Ana Edwin, desde los medios monopólicos se comenzó con la campaña para presentarlas peyorativamente como "interventoras", siendo ambas nombradas según la normativa correspondiente.
Inmediatamente se comenzaron a tornar acciones para poner al INDEC al servicio del Estado y no de intereses privados. En el IPC-GBA se volvió a cumplir con la metodología estadística establecida, corrigiendo los "errores" que intencionalmente se habían introducido para sesgar el índice al alza. Se volvieron a medir los productos y servicios realmente representativos del consumo de la población (hasta entonces se medía, por ejemplo, el salmón rosado, la castración de gatos, las rosas importadas, los viajes a Miarni y Cancún o el café en grano y el molinillo). Además, el área representativa debía ser todo el ámbito del Gran Buenos Aires y no sólo en las zona de altos ingresos como Palerrno o Barrio Norte, hacia donde se había sesgado la muestra.
Los demás programas del instituto también fueron objeto de mejoras metodológicas de acuerdo a las mejores prácticas internacionales, permitiendo al INDEC actualizar sus metodologias y procesos de trabajo, abriendo y transparentando su producción estadística tanto al interior del organismo como a los demás miembros del sistema estadístico. Esta política estratégica ha permitido también incrementar la participación del INDEC y sus técnicos y profesionales en el ámbito internacional, tanto con organismos internacionales como con los institutos más prestigiosos de otros países del mundo.
Se han escrito muchos mitos sobre el INDEC, la gran mayoría de ellos absolutamente infundados, basados en intereses económicos, personales y políticos ajenos a los de las mayorías populares. Las autoridades del organismo y la casi totalidad de sus trabajadores seguiremos poniendo todo nuestro empeño para tener estadísticas públicas metodologicamenre serias y confiables al servicio del proyecto nacional y popular.
Nota publicada en Revista CAPIANGOS de Octubre/Noviembre de 2011 y levantada por indecquetrabaja.blogspot.com
Haciendo periodismo d anticipación y para que usted no quede como un párbulo ante la cara de desconcierto de sus futuros nietos, les copio una nota que saliera en revista y blog amigos que es por demás ilustrativa y responde a las más elementales preguntas que uno debe saber para quedar como un abuelo piola.
INDEC: Del mito a la razón estadística
Por Norberto Itzcovich
Director Técnico del INDEC
En los últimos cuatro años el Instituto Nacional de Estadística Censos (INDEC) viene siendo objeto de un sostenido ataque por parte de los medios de comunicación, al punto que se ha hecho habitual en la fauna televisiva, gráfica y radial, la presencia de supuesto expertos en temas estadísticos, sociales y económicos que, de un lado, cuestionan al INDEC y, de otro, promocionan su empresas de consultoría.En primer lugar veamos qué es y qué hace el INDEC.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos es el organismo público que unifica y ejerce la dirección superior de todas la actividades estadísticas oficiales que se realizan en el territorio de la República Argentina, como cabeza del Sistema Estadístico Nacional, que es absolutamente federal. El mismo está integrado por las Direcciones de estadística de cada jurisdicción o provincia (incluyendo la de la CABA) y por los departamentos de estadística de los distintos ministerios nacionales. La creación y funcionamiento del lNDEC está regulada por la Ley Nº 17.622/68.
Si bien el Índice de Precios al Consumidor del Aglomerado Gran Buenos Aires (IPC-GBA ) ha tomado notoriedad en lo últimos años, el INDEC trabaja en más de 100 programas estadísticos: desempleo, pobreza, comercio exterior, balanza de pagos, productos industriales, censos de población, son algunos de ellos.
¿Cuál es la razón por la que un organismo como el INDEC, que hasta no hace mucho tiempo atrás era totalmente desconocido por la mayoría de la población, ha cobrado semejante nivel de notoriedad? ¿Qué intereses anidan tras la embestida que viene sufriendo el Instituto y, a través del mismo, el Gobierno Nacional? Sencillamente, desde que en el año 2005 se decidió ajustar parte de los bonos de la deuda pública argentina por el CER (coeficiente de estabilización de referencia), que está basado en el IPC-GBA, comenzó el ataque.
En efecto, cuanto más alta sea la "variación de precios al consumidor publicada por el INDEC, más redituable es la tenencia de bonos para el sector financiero, bonistas, acreedores internacionales y sus voceros y clientes internos y externos como ciertos organismos internacionales, consultores, incluyendo a ex funcionarios.
Por esta razón, sumada a razones políticas con intenciones desestabilizadoras, se trata de promover, desde los medios de comunicación monopólicos, el fantasma de la inflación. Intencionalmente se trata de confundir el índice de precios de bienes y servicios de consumo (IPC) que publica el INDEC (que es un índice de canasta fija) con la inflación (que implica tener en cuenta muchas más variables y precios de la economía, entre ellas el precio del dólar); o con el costo de vida, que tiene relación con la sustitución de bienes que realiza cada individuo y, en consecuencia, es imposible de medir.
Cabe recordar que a lo largo de la historia argentina, se utilizó el tema de la inflación para desestabilizar a los gobiernos que mostraban debilidad respecto de la situación de determinadas variables macroeconómicas.
Bien distinto es el caso del gobierno nacional y popular que desde 2003 hasta la fecha ha tomado diferentes medidas de política económica para permitir mantener sólidos los pilares del modelo: por un lado el superávit fiscal (es decir que el Gobierno cuenta con más recursos de los que gasta) que permite a su vez disponer de recursos para desarrollar las políticas de inclusión social; y el superávit comercial (las exportaciones superan a las importaciones) que posibilita mantener una entrada de dólares que a su vez impide que los sectores financieros, en el marco de una crisis internacional profunda, desaten una corrida cambiaria, situación bien conocida y padecida por millones de compatriotas.
Volviendo a los temas del INDEC y especificamente a los del Índice de Precios al Consumidor del Gran Buenos Aires, podemos exponer muy brevernente qué es lo que ha ocurrido en los últimos años.
A mediados del año 2006 el Gobierno Nacional comenzó a notar ciertas irregularidades en el desempeño del INDEC. En efecto. mientras las autoridades nacionales implementaban medidas como acuerdos generalizados de precios para algunos sectores específicos, sospechosamente ello no se reflejaba en el índice. Además, se publicaban aumentos que no se condecían con las condiciones de mercado.
Dicha situación era consistente con la defensa de intereses espurios, funcionales a los tenedores de bonos de la deuda y sus socios locales e internacionales.
Paralelamente, otras áreas del INDEC seguían funcionando como si fueran consultoras privadas en lugar de responder a un plan estadístico al servicio del proyecto nacional que permitiera a las autoridades seguir ejecutando políticas a favor del desarrollo económico y la inclusión social.
Así, algunos responsables de áreas del INDEC que manejaban información sensible hacían sus "negocios" y el INDEC se veía impedido de hacer su trabajo, como era el deseo de la amplia mayoría de los trabajadores del instituto.
Ante esta situación, en el año 2007, el Gobierno decidió tomar medidas nombrando nuevas autoridades en el INDEC. Primero especificamente en la Dirección de Índices de Precios de Consumo y, luego, directamente en la Dirección del instituto. En ambos caso. se trató de personal con inmensa trayectoria en el sector público y en los temas específicos. Dado el compromiso militante de las Lic. Beatriz Paglieri y Ana Edwin, desde los medios monopólicos se comenzó con la campaña para presentarlas peyorativamente como "interventoras", siendo ambas nombradas según la normativa correspondiente.
Inmediatamente se comenzaron a tornar acciones para poner al INDEC al servicio del Estado y no de intereses privados. En el IPC-GBA se volvió a cumplir con la metodología estadística establecida, corrigiendo los "errores" que intencionalmente se habían introducido para sesgar el índice al alza. Se volvieron a medir los productos y servicios realmente representativos del consumo de la población (hasta entonces se medía, por ejemplo, el salmón rosado, la castración de gatos, las rosas importadas, los viajes a Miarni y Cancún o el café en grano y el molinillo). Además, el área representativa debía ser todo el ámbito del Gran Buenos Aires y no sólo en las zona de altos ingresos como Palerrno o Barrio Norte, hacia donde se había sesgado la muestra.
Los demás programas del instituto también fueron objeto de mejoras metodológicas de acuerdo a las mejores prácticas internacionales, permitiendo al INDEC actualizar sus metodologias y procesos de trabajo, abriendo y transparentando su producción estadística tanto al interior del organismo como a los demás miembros del sistema estadístico. Esta política estratégica ha permitido también incrementar la participación del INDEC y sus técnicos y profesionales en el ámbito internacional, tanto con organismos internacionales como con los institutos más prestigiosos de otros países del mundo.
Se han escrito muchos mitos sobre el INDEC, la gran mayoría de ellos absolutamente infundados, basados en intereses económicos, personales y políticos ajenos a los de las mayorías populares. Las autoridades del organismo y la casi totalidad de sus trabajadores seguiremos poniendo todo nuestro empeño para tener estadísticas públicas metodologicamenre serias y confiables al servicio del proyecto nacional y popular.
Nota publicada en Revista CAPIANGOS de Octubre/Noviembre de 2011 y levantada por indecquetrabaja.blogspot.com
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Callarse la boca
La necesidad de poner en tapa noticias de gran impacto, de generar incertidumbre, de modelar la realidad aunque sea con invaciones de gnomos verdes, genera ciertas conductas muchas veces ridículas. El titular del domingo de Clarín, que generó una ola de respuestas oficiales, oficiosas y hasta institucionales, da muestra de ello.
La ecuación, según los cráneos del pasquín, estaría resuelta de la forma menos esperada.
El INDEC miente, ya que los índices que difunden y que ninguno menciona la palabra inflación, no son como ellos pretenden. Pero descubrieron que el INDEC es mucho más que el índice de precios al consumo, y encontraron indicadores que complementados y conbinados pueden darle una idea de otras realidades que confluyen y se viven aquí, es esta Argentina que se revuelve porque sus propios hijos la empiecen a mirar con ojos de propios y no de ajenos.
Alguna vez lo explicaron gente que sabe un poco más que yo, por ejemplo, Ana María Edwin, Norberto Itzcovich o Claudio Comari ayer en conferencia de prensa.
En el INDEC se desarrollan más de 100 programas estadísticos, de los cuales uno puede inferir infinidad de valores, índices, variables y lo que la imaginación le permita, pero puntualmente, y regido por parámetros internacionales, el IPC no mide inflación (concepto muchísimo más amplio) y cuando los medios concentrados toman los números del instituto para decir cualquier burrada y darle de comer a los repitotonteríasporqueanadieleimporta, confundiendo hasta al más mentado defensor del modelo, yo pensé que lo hacían de hijos de puta mala leche, en realidad caigo en la cuenta que era solo de mala leche ignorantes.
Resumiendo y concluyendo que la oposición, regenteada por el multimedios adolece toda del mismo error, la falta de correctores, tanto en el diario como en la política. Por eso es que vemos alianzas que no resisten el corrrer de los minutos (Das Neves - Duhalde o Alfonsín - De Narvaez), opositores de eventuales contratados por temporadas (Felipe Solá), dirigentes que se desbocan y espantan hasta a su abuela a la hora de votarlos (la lista es larga).Falta menos de un mes para las elecciones generales y deberán hacer un esfuerzo muy grande para no seguir haciendo papelones.
Solo les pedimos que si no tienen nada inteligente para decir, siempre es preferible callarse la boca.
CLARIN AVALA "MEDICION DE PRECIOS OFICIAL"
El director técnico del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), Norberto Itzcovich, ratificó hoy que los índices de precios que realizan las consultoras privadas no tienen "ningún sustento", al tiempo que aseveró que una nota publicada ayer en el matutino Clarín avala "la medición de precios oficial".
Itzcovich, al analizar el artículo publicado ayer por Clarín, referido al alza de precios de ciertos productos, dijo que el diario -a partir de determinados conceptos vertidos en la nota- "está avalando la medición de precios oficial" que lleva adelante el INDEC. Según el funcionario, en la nota "se sostienen los mismos argumentos que venimos dando nosotros desde que se puso en cuestionamiento el IPC que elabora el INDEC". "El mismo diario que cuestiona al INDEC admite que es exitosa una política de precios diferenciada entre productos masivos, selectivos y premium", agregó el funcionario.
La nota en cuestión señala que el aumento de los productos masivos ronda entre el 8 y 10 por ciento anual, en sintonía con los números que viene informando el INDEC. En base a este concepto, Itzcovich sostuvo que "al igual que todos los IPC del mundo, el IPC GBA que produce mensualmente el INDEC refleja principalmente las variaciones de precios de los productos más consumidos".
A renglón segudio señaló que "el conjunto de 440 productos y servicios relevados también incluye la medición de productos selectivos, los que según Clarín aumentan algunos puntos porcentuales más que los masivos, y también se miden los servicios y tarifas que se mantienen sin aumentos por las políticas de subsidio que aplica el Gobierno por ejemplo en transporte público y electricidad entre otros". "Con lo cual, resulta claro según los propios argumentos de Clarín, que la variación interanual ronda un 10 por ciento, tal como señala el INDEC, lejos del 25 o 30 por ciento que sin ningún sustento dan las consultoras", agregó el funcionario.
Respecto a las multas aplicadas a diversas consultoras privadas, Itzcovich dijo que son medidas tomadas por el Gobierno que "están en línea incluso con lo que ha sostenido en su visita a Buenos Aires el propio Nassim Taleb, autor del best seller El Cisne Negro". Taleb estuvo esta semana de paso por Buenos Aires y "pidió responsabilidad penal para los académicos, consultores y analistas de inversión que motivaron la crisis de Wall Street". Además de calificarlos de "imcompetentes y charlatanes", el espistemólogo y especialista en finanzas nacido en el Líbano se pronunció a favor de que "cualquiera que perjudica a otro, aún en lo académico, tiene que ser penalizado".
Al respecto el director técnico el INDEC dijo que "los cuestionamientos del Gobierno a las consultoras están en línea con los conceptos de Taleb, las sanciones son válidas, más aún si el perjudicado por los engaños es el conjunto de la sociedad".(Télam)
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Los índices privados son un mamarracho
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| Norberto Itzcovich balconeando en el INDEC |
Ya lo decíamos nosotros, de puro intuitivos que éramos, pero el DT de esto sabe algo y nos desazna en una nota que dió a Revista 23.
El director técnico del Indec defiende las mediciones del organismo, cuestiona a las consultoras y desafía: “No se atreverían a debatir con nosotros”.
POR TALI GOLDMAN
Itzcovich regresó hace pocos días de Nueva York, luego de participar en la 42ª sesión de la Comisión de Estadística de la Organización de Naciones Unidas (ONU). “En el encuentro estuvieron presentes representantes de todos los países para discutir temas que tienen que ver con la estadística pública a nivel mundial”, explica, anticipando lo que presentará como una tácita paradoja: “Por segundo año consecutivo, la Argentina participó, además, de la ‘mesa chica’ en la que se discuten los lineamientos estratégicos de la política estadística mundial.
Ahí se sientan los principales países en materia económica y estadística como Alemania, Estados Unidos, Rusia, China, etcétera –detalló–. Ser parte de eso es muy importante para nuestro país”.
De regreso en su trinchera de Perú y Diagonal Sur, Itzcovich retoma una actividad menos amable: atajar cuestionamientos.
–Hace dos semanas, la Secretaria de Comercio intimó a las consultoras privadas para que expliquen cómo realizan sus mediciones de precios. Ustedes tuvieron que evaluar las respuestas de esas consultoras.
¿A qué conclusión llegaron? –Nos llamó la atención lo impresentables que eran. No calculan bien el Índice de Precios al Consumidor (IPC), porque no están en capacidad de elaborarlos y se nota que no tienen idea de cómo hacerlo. Los mecanismos que utilizan son un desastre, no tienen en cuenta un montón de parámetros, normas y recomendaciones que hay que tener en cuenta a la hora de elaborar seriamente un IPC. Los índices privados son un mamarracho.
–¿En qué se basan las diferencias entre el mecanismo del Indec y el de las consultoras? –Nuestra capacidad operativa es única. Tenemos muchísimos encuestadores que recorren más de 6.000 negocios por mes y traen más de 100 mil precios.
El IPC del Gran Buenos Aires (N. de la R.: el Indec sólo mide en ese distrito) lo elaboramos de una forma determinada de acuerdo a recomendaciones internacionales, al manual que elaboraron desde el FMI hasta la OIT y el Banco Mundial, y todo el proceso está publicado en la Web. Las consultoras privadas explican que a veces toman de referencia una cosa, a veces otra, a veces muchos precios, otras pocos y hasta dicen que se fijan los precios por Internet.
–¿Eso explica las diferencias tan importantes entre ambos índices? –La clave está en la metodología. Por ejemplo, en el rubro “comidas fuera del hogar”, dicen: “Tomamos un restaurante del microcentro o uno de Belgrano y Puerto Madero”.
Nosotros además tomamos los restaurantes de barrio, de las estaciones de trenes, donde consume gran parte de la población del Gran Buenos Aires. Lo mismo sucede con los supermercados, en donde el Indec también contempla almacenes y verdulerías de barrio. Además, algunas consultoras directamente dicen que no toman en cuenta los servicios y nosotros sí tomamos luz, gas, transporte, teléfono, que obviamente incide en el valor final del IPC. El problema es que las consultoras privadas no quieren dar el debate porque saben que no nos pueden hacer frente. Lo nuestro es claro y transparente.
–El gobierno de Mendoza decidió elaborar sus propias mediciones sumándose a otras diez provincias que también utilizan mecanismos similares.
¿Esto es perjudicial para el Indec? –Al contrario, esto es beneficioso.
El sistema estadístico es federal. El Indec es la cabeza del sistema nacional y cada provincia tiene su dirección provincial que no depende del Indec. Nosotros lo que sí hacemos son convenios para hacer todos los operativos nacionales, encuesta permanente de hogares, encuestas económicas, el censo, etc. Entonces, cuanto más cosas haga cada provincia para fortalecer el sistema estadístico, es mejor. A nosotros, el IPC de enero nos dio 0,7 y a Mendoza el 0,8, o sea que tan mal no lo hicimos. Si los mecanismos que utilizan son transparentes y con los parámetros internacionales, sin duda es muy positivo.
–¿Pero esa diversificación no contribuye a dudar sobre la confiabilidad de los datos del Indec? –Como dije antes, el IPC nuestro es del Gran Buenos Aires, entonces es lógico que haya diferencias con respecto a otras provincias.
Por ejemplo, me acuerdo que en un diario salió que había una “gran diferencia” con el índice de San Luis a causa del aumento en el precio de los taxis. ¿En qué incide el precio del taxi de San Luis en Buenos Aires? En nada. Entonces es lógico que exista esa diferencia. Hoy lo que ocurre es que se toma el IPC del Gran Buenos Aires como si fuera el de la Nación. Para evitar eso ahora estamos trabajando en un IPC a nivel nacional, que la Argentina nunca tuvo. Eso motivó la contratación del FMI como consultor.
–En su discurso inaugural en el Congreso la Presidenta fue muy específica con datos de la macroeconomía. La oposición calificó esos números como “falsos”. ¿Cómo se combate la barrera de la incredulidad que se instaló a partir de los cambios en el Indec? –Muy fácil. Nosotros somos técnicos, nuestro objetivo es ser cada vez más transparentes y eso lo logramos a través de la publicación de todo lo que hacemos en nuestra página de Internet. Además de explicar nuestra metodología en medios periodísticos, en las cámaras empresarias, en sindicatos, en la facultad de Económicas, etc. Como ejercicio, recomiendo fijarse en los diarios que quieren instalar este mito de la incredulidad del Indec la cantidad de veces que publican nuestros datos sin ningún tipo de cuestionamiento. Respecto del comercio exterior, la encuesta permanente de hogares, el crecimiento del PBI, del turismo, de los supermercados, de shoppings. Los mismos diarios que por un lado intentan instalar esa cuestión, usan nuestros índices.
–Sin embargo, la percepción inflacionaria está por encima del índice que publica el Indec.
–Eso es una cuestión política que nos excede a los técnicos. La inflación no se mide únicamente teniendo en cuenta el IPC de la canasta fija, que es lo que nosotros medimos.
Hay que tener en cuenta muchísimas cosas como el precio del dólar, la tasa de interés, el superávit fiscal, el superávit exterior, los salarios, etc. Agarrando todos esos datos uno puede tener el panorama de la inflación.
Históricamente nos decían que si hay déficit fiscal y sube el dólar hay inflación.
Desde que comenzó este modelo de redistribución con inclusión hay superávit fiscal y comercial con lo cual el dólar está muy tranquilo. Así que las causas que durante cuarenta años nos dijeron que eran la base de la inflación, hoy no existen.
–¿Entonces por qué en las paritarias se discuten aumentos del treinta por ciento si el índice de inflación, según el Indec, ronda el diez? –El IPC es sólo un indicador a tener en cuenta a la hora de negociar los salarios y ni siquiera lo más sustantivo. Cuando comienzan las paritarias se tienen en cuenta muchísimas cosas, como los precios internacionales y el de las materias primas.
Si la ecuación fuera “a determinada inflación, determinados salarios”, entonces no tendría sentido que cada gremio o cada rama tengan sus propias negociaciones y habría un aumento salarial igual para todos. El Indec supuestamente comenzó a estar cuestionado en el 2007.
Si uno compara los índices de salarios y del IPC desde el 2003 al 2006, el de salarios está entre ocho y doce puntos porcentuales por arriba del IPC. Entonces en el 2005 se podría haber hecho la misma pregunta. ¿Qué pasa que los salarios se negocian muy por arriba de la variación de precios? Pero eso no se lo cuestionaban los grandes medios ni la oposición porque no era el tema. La explicación es clara. Este es un modelo de redistribución del ingreso a favor de los trabajadores y que tiende paulatinamente a ir llegando al famoso “fifty-fifty”, cincuenta por ciento para cada uno de los sectores. Y eso se hace favoreciendo a los trabajadore.
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Le pertenezco
Se quejan: "no habrá ningún miembro de Gobierno que los reciba". Para eso están ustedes clarinetes, dispuestos a lamerles el culo a cuanto funcionario de cuarta viene Unites States of America.
Norberto Itzcovich, mientras representa a la Argentina en Río de Janeiro participando de una reunión con las máximas autoridades del sistema estadístico de la Unión Europea y del Mercosur, dijo que se necesitarán al menos 2 años para poder poner en marcha el Índice de Precios de Consumo (IPC) a nivel Nacional.
Boudou insiste y ratifica, avalado por nuestra Presidenta, que el FMI no hará uso del artículo IV de su convenio constitutivo, porque ha demostrado en Argentina, como en el resto del mundo, que va a contramano de los que los pueblos necesitan.
Wikileaks nos mostró de manera patética como los emisarios de lo foráneo, los vendepatria, los cipayos, la cadena nacional de medios de des-información, los sin bandera, les hacen el juego a sus amos del norte.
Pero insisten. Está claro que su rumbo no cambia, deben estar orgullosos de ello, y deben extrañar las relaciones carnales que los hacía sentir parte de la historia.
La historia ahora, la escribimos nosotros.
Norberto Itzcovich, mientras representa a la Argentina en Río de Janeiro participando de una reunión con las máximas autoridades del sistema estadístico de la Unión Europea y del Mercosur, dijo que se necesitarán al menos 2 años para poder poner en marcha el Índice de Precios de Consumo (IPC) a nivel Nacional.
Boudou insiste y ratifica, avalado por nuestra Presidenta, que el FMI no hará uso del artículo IV de su convenio constitutivo, porque ha demostrado en Argentina, como en el resto del mundo, que va a contramano de los que los pueblos necesitan.
Wikileaks nos mostró de manera patética como los emisarios de lo foráneo, los vendepatria, los cipayos, la cadena nacional de medios de des-información, los sin bandera, les hacen el juego a sus amos del norte.
Pero insisten. Está claro que su rumbo no cambia, deben estar orgullosos de ello, y deben extrañar las relaciones carnales que los hacía sentir parte de la historia.
La historia ahora, la escribimos nosotros.
Itzcovich quiere debatir
El Director Técnico del INDEC reiteró hoy su intensión de debatir técnica y publicamente con las consultoras privadas que cuestionan los estudios del organismo y subrayó que detrás de las críticas "hay distintos tipos de intereses, algunos económicos".
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LAS CONSULTORAS NO QUIEREN DEBATIR (continuación)
INDEC-DEBATE ITZCOVICH ASEGURA QUE CONSULTORAS SE NIEGAN A "DEBATE TECNICO?
Daniel Artana de FIEL
04/05/2010 17:04
Télam - Cable de Noticias
Buenos Aires, 4 de mayo (Télam).- El director técnico del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INDEC), Norberto Itzcovich, confirmó hoy que al menos dos consultoras económicas cancelaron un debate público sobre cuestiones metodológicas de ese organismo y lo atribuyó a la falta de "capacidad operativa? que tienen esas firmas privadas.
"Lo nuestro es público, lo que queremos es sentarnos a debatir para ver cómo miden, de dónde toman lo que toman y si incluyen datos del Gran Buenos Aires?, dijo Itzcovich a Télam, y agregó que la consultora FIEL suspendió anoche el debate que iba a realizarse hoy en el programa de radio del periodista Samuel "Chiche? Gelblung, en Mitre.
Al respecto, Gelblung explicó "nadie quiere debatir con el INDEC la metodología, no por una cuestión de que significaría avalarlo o legitimarlo, sino simplemente porque no quieren discutir técnicamente?.
Itzcovich agregó que el INDEC releva 100 mil precios por mes y que "es difícil que algún privado tenga esa capacidad operativa.
Por eso nos gustaría saber qué metodología usan?, advirtió el funcionario.
En ese sentido, arriesgó que las consultoras se basan en "aproximaciones? y que "por eso les da cualquier número?.
"Los únicos que tenemos un método internacionalmente probado somos nosotros y los únicos que tenemos capacidad operativa somos nosotros, por eso supongo que se rehúsan a debatir?, agregó.
Otra razón por la cual Itzcovich "supone? que se niegan al debate es porque "antes el INDEC medía muy mal el servicio doméstico o el turismo, que incluía hoteles en Mar del Plata y no había un solo llamado a Mar del Plata. Tampoco se medía la carne en Tigre, Almirante Brown o Morón?, subrayó.
Advirtió que "dicen que usan la misma metodología que usaba el INDEC hasta fines del 2006, cuando relevaba 818 variedades, pero no eran públicas, entonces habría que preguntar de dónde lo sacaron?.
Insistió con realizar un "debate serio sobre una cuestión técnica? y no hacer "un show mediático. No tenemos ningún inconveniente en dar los debates técnicos que sean necesarios, pero no encontramos interlocutores?, afirmó. (Télam).-
"Lo nuestro es público, lo que queremos es sentarnos a debatir para ver cómo miden, de dónde toman lo que toman y si incluyen datos del Gran Buenos Aires?, dijo Itzcovich a Télam, y agregó que la consultora FIEL suspendió anoche el debate que iba a realizarse hoy en el programa de radio del periodista Samuel "Chiche? Gelblung, en Mitre.
Al respecto, Gelblung explicó "nadie quiere debatir con el INDEC la metodología, no por una cuestión de que significaría avalarlo o legitimarlo, sino simplemente porque no quieren discutir técnicamente?.
Itzcovich agregó que el INDEC releva 100 mil precios por mes y que "es difícil que algún privado tenga esa capacidad operativa.
Por eso nos gustaría saber qué metodología usan?, advirtió el funcionario.
En ese sentido, arriesgó que las consultoras se basan en "aproximaciones? y que "por eso les da cualquier número?.
"Los únicos que tenemos un método internacionalmente probado somos nosotros y los únicos que tenemos capacidad operativa somos nosotros, por eso supongo que se rehúsan a debatir?, agregó.
Otra razón por la cual Itzcovich "supone? que se niegan al debate es porque "antes el INDEC medía muy mal el servicio doméstico o el turismo, que incluía hoteles en Mar del Plata y no había un solo llamado a Mar del Plata. Tampoco se medía la carne en Tigre, Almirante Brown o Morón?, subrayó.
Advirtió que "dicen que usan la misma metodología que usaba el INDEC hasta fines del 2006, cuando relevaba 818 variedades, pero no eran públicas, entonces habría que preguntar de dónde lo sacaron?.
Insistió con realizar un "debate serio sobre una cuestión técnica? y no hacer "un show mediático. No tenemos ningún inconveniente en dar los debates técnicos que sean necesarios, pero no encontramos interlocutores?, afirmó. (Télam).-
LAS CONSULTORAS NO QUIEREN DEBATIR
Esto comentaba hoy a la mañana, hace minutos, Chiche Gelblum en su "Hola Chiche" por AM 790 Radio Mitre:
“Hay que reconocer que cuando convocamos a debatir al INDEC con las consultoras privadas, Norberto Itzcovich el director técnico del INDEC dijo señores ¨ahí estoy¨, estoy dispuesto a debatir siempre y cuando sea con alguien que sepa.
Lo cierto es que ninguno de los consultores a los que llamamos se quiso sentar frente al INDEC a debatir de la metodología y acerca de cómo miden la inflación y la canasta de alimentos. Para los que pregunten por qué no se hizo el debate con el señor Itzcovich, las dos personas que piden debatir acerca del INDEC no quieren debatir con Itzcovich. Otra consultora a la que llamamos tampoco quiere. El único dispuesto a debatir no sé si tiene metodología adaptada. Debo destacar la buena disposición de la gente del INDEC.
No vamos a dar nombres, pero sí que el INDEC va ganando uno a cero”.
“Hay que reconocer que cuando convocamos a debatir al INDEC con las consultoras privadas, Norberto Itzcovich el director técnico del INDEC dijo señores ¨ahí estoy¨, estoy dispuesto a debatir siempre y cuando sea con alguien que sepa.
Lo cierto es que ninguno de los consultores a los que llamamos se quiso sentar frente al INDEC a debatir de la metodología y acerca de cómo miden la inflación y la canasta de alimentos. Para los que pregunten por qué no se hizo el debate con el señor Itzcovich, las dos personas que piden debatir acerca del INDEC no quieren debatir con Itzcovich. Otra consultora a la que llamamos tampoco quiere. El único dispuesto a debatir no sé si tiene metodología adaptada. Debo destacar la buena disposición de la gente del INDEC.
No vamos a dar nombres, pero sí que el INDEC va ganando uno a cero”.
Cuando este blog confirme los nombres de las consultoras, se lo haremos saber.
Continuara...
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Derecho a réplica
Las autoridades del INDEC y la inmensa mayoría de sus trabajadores rechazamos enfáticamente las barbaridades vertidas tanto respecto de la elaboración de estadísticas en la Argentina como sus acusaciones respecto de la supuesta violación de derechos humanos por parte del gobierno nacional realizadas por el “consultor en temas estadísticos” Jean-Louis Boudin.
Tamaña impunidad y desparpajo sólo puede ser producto de la ignorancia de los verdaderos acontecimientos que ocurren en el INDEC y en el país o de la mala intención de los personeros que han traído al país al Sr. Boudin. Entre ellos se encuentran algunos de quienes tuvieron la responsabilidad en el Estado en que se encontraba el INDEC hasta principios del año 2007, pleno de errores de inconsistencia de datos, desactualización de los marcos muestrales, obsolescencia de las metodologías y de los años base, el desaprovechamiento de recursos y de valiosa información disponible, la falta de manuales de procedimiento y muchas otras falencias, sin mencionar algunos manejos dudosos con proyectos financiados desde el exterior como el Mecovi, en el que “curiosamente” desaparecieron algunos cheques.
Los que desde hace muchos años estamos en el INDEC conocemos cómo es el accionar de estos “consultores internacionales”. Acumulan experiencia y conocimiento en sus lugares de trabajo, en este caso el Instituto de Estadística de Francia y luego de jubilarse inventan ámbitos de discusión, reuniones internacionales, organismos que en realidad son sellos de goma y generan informes que nadie lee. Sólo sirven a ellos mismos, justificando sus cuantiosos ingresos dando opiniones sobre cualquier tema, pero que políticamente sirvan al mejor postor. No por casualidad desde la misma presidencia de Francia se comenzó a cuestionar la representatividad y la utilidad de las estadísticas, tal como estos consultores las venían concibiendo, reclamando que las estadísticas deben ser verdaderamente útiles para tomar decisiones no sólo para las “academias”.
Pregonan la independencia estadística respecto de la política, nunca de los intereses privados ni de los organismos financieros internacionales.
Refiriéndose al Índice de Precios al Consumidor que elabora el INDEC, el consultor Boudin sostiene que se toman los datos que proporcionan los funcionarios en lugar de la información de mercado, dejando así de lado los estándares internacionales. Evidentemente, al aceptar que hacía muchos años que no venía a la Argentina, quienes lo contrataron lo hicieron incurrir en una serie de errores. Con su ignorancia de la realidad del INDEC no hace más que subestimar el trabajo de los 1.500 técnicos y profesionales que todos los días realizamos nuestro trabajo con responsabilidad.
No nos engañemos: la mayoría de los críticos del INDEC, de adentro y de afuera, no lo hacen por amor a la excelencia metodológica. La patria consultora añora, sin duda, el presupuesto del INDEC –especialmente en un año en el que éste se incrementa para realizar el censo de población–, así como el acceso gratis –o a bajo costo– a información de carácter confidencial.
Recientemente, el INDEC ha cumplido el compromiso de publicar las bases de microdatos de la EPH, subsanando multiplicidad de errores que cometían en el tratamiento de la información –falta de métodos de imputación adecuados, de clasificadores homogéneos, de controles de calidad– muchos de quienes ahora traen al “experto internacional” al país.
Ni una sola palabra se ha dicho sobre las mejoras introducidas en el programa EPH, como en tantos otros, ni acerca de los inconvenientes encontrados y sus responsables, mostrando una vez más que el interés de la crítica es sólo económico o político, nunca científico.
Tampoco han hablado de las aberraciones metodológicas que se cometían en el anterior índice de precios –irrepresentatividad de la muestra de locales y de las variedades de las canastas, falta de tratamiento de outliers y de cambios de calidad, falta de manuales de procedimiento, inseguridad de la información, entre muchos otros–. Todas estas inconsistencias y aberraciones han sido explicadas por autoridades y técnicos del INDEC en innumerables ocasiones ante calificados usuarios nacionales e internacionales –incluido el FMI–. Además, esta información fue puesta, en sucesivos informes, a disposición de los miembros universitarios del Consejo Académico de Evolución y Seguimiento de los Programas que lleva a cabo el instituto oficial de estadística, los cuales deberán expedirse al respecto.
Los argentinos en general y los que trabajamos en el INDEC en particular ya tenemos suficiente con los voceros miopes, interesados y desleales autóctonos, como para que ahora se traigan “expertos” extranjeros para darles un supuesto lustre internacional a los personeros de los intereses antipopulares.
Lic. Norberto Itzcovich
Director Técnico del INDEC
Tamaña impunidad y desparpajo sólo puede ser producto de la ignorancia de los verdaderos acontecimientos que ocurren en el INDEC y en el país o de la mala intención de los personeros que han traído al país al Sr. Boudin. Entre ellos se encuentran algunos de quienes tuvieron la responsabilidad en el Estado en que se encontraba el INDEC hasta principios del año 2007, pleno de errores de inconsistencia de datos, desactualización de los marcos muestrales, obsolescencia de las metodologías y de los años base, el desaprovechamiento de recursos y de valiosa información disponible, la falta de manuales de procedimiento y muchas otras falencias, sin mencionar algunos manejos dudosos con proyectos financiados desde el exterior como el Mecovi, en el que “curiosamente” desaparecieron algunos cheques.
Los que desde hace muchos años estamos en el INDEC conocemos cómo es el accionar de estos “consultores internacionales”. Acumulan experiencia y conocimiento en sus lugares de trabajo, en este caso el Instituto de Estadística de Francia y luego de jubilarse inventan ámbitos de discusión, reuniones internacionales, organismos que en realidad son sellos de goma y generan informes que nadie lee. Sólo sirven a ellos mismos, justificando sus cuantiosos ingresos dando opiniones sobre cualquier tema, pero que políticamente sirvan al mejor postor. No por casualidad desde la misma presidencia de Francia se comenzó a cuestionar la representatividad y la utilidad de las estadísticas, tal como estos consultores las venían concibiendo, reclamando que las estadísticas deben ser verdaderamente útiles para tomar decisiones no sólo para las “academias”.
Pregonan la independencia estadística respecto de la política, nunca de los intereses privados ni de los organismos financieros internacionales.
Refiriéndose al Índice de Precios al Consumidor que elabora el INDEC, el consultor Boudin sostiene que se toman los datos que proporcionan los funcionarios en lugar de la información de mercado, dejando así de lado los estándares internacionales. Evidentemente, al aceptar que hacía muchos años que no venía a la Argentina, quienes lo contrataron lo hicieron incurrir en una serie de errores. Con su ignorancia de la realidad del INDEC no hace más que subestimar el trabajo de los 1.500 técnicos y profesionales que todos los días realizamos nuestro trabajo con responsabilidad.
No nos engañemos: la mayoría de los críticos del INDEC, de adentro y de afuera, no lo hacen por amor a la excelencia metodológica. La patria consultora añora, sin duda, el presupuesto del INDEC –especialmente en un año en el que éste se incrementa para realizar el censo de población–, así como el acceso gratis –o a bajo costo– a información de carácter confidencial.
Recientemente, el INDEC ha cumplido el compromiso de publicar las bases de microdatos de la EPH, subsanando multiplicidad de errores que cometían en el tratamiento de la información –falta de métodos de imputación adecuados, de clasificadores homogéneos, de controles de calidad– muchos de quienes ahora traen al “experto internacional” al país.
Ni una sola palabra se ha dicho sobre las mejoras introducidas en el programa EPH, como en tantos otros, ni acerca de los inconvenientes encontrados y sus responsables, mostrando una vez más que el interés de la crítica es sólo económico o político, nunca científico.
Tampoco han hablado de las aberraciones metodológicas que se cometían en el anterior índice de precios –irrepresentatividad de la muestra de locales y de las variedades de las canastas, falta de tratamiento de outliers y de cambios de calidad, falta de manuales de procedimiento, inseguridad de la información, entre muchos otros–. Todas estas inconsistencias y aberraciones han sido explicadas por autoridades y técnicos del INDEC en innumerables ocasiones ante calificados usuarios nacionales e internacionales –incluido el FMI–. Además, esta información fue puesta, en sucesivos informes, a disposición de los miembros universitarios del Consejo Académico de Evolución y Seguimiento de los Programas que lleva a cabo el instituto oficial de estadística, los cuales deberán expedirse al respecto.
Los argentinos en general y los que trabajamos en el INDEC en particular ya tenemos suficiente con los voceros miopes, interesados y desleales autóctonos, como para que ahora se traigan “expertos” extranjeros para darles un supuesto lustre internacional a los personeros de los intereses antipopulares.
Lic. Norberto Itzcovich
Director Técnico del INDEC
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